4.757 días sin un servicio de Alergología en Baleares

El 19 de octubre de 2005 el Parlamento de las Islas Baleares instó al Gobierno de esa comunidad autónoma a que se diese “cobertura suficiente” a la población de las islas en la especialidad de Alergología. Hoy, lunes, se cumplen exactamente 4.757 días de ese requerimiento y sigue sin haber un servicio de Alergología en ningún hospital balear; el único alergólogo que ejerce en las islas, contratado en julio de 2018, actúa como especialista de refencia para sus 1,2 millones de habitantes. La Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (Seaic) ha insertado en su página web un contador digital que marca los días transcurridos desde la publicación de esa instancia en el Diario de Sesiones del Parlamento balear, y el contador seguirá funcionando hasta que haya, al menos, un servicio hospitalario de Alergología en la comunidad.

Antonio Valero, recién elegido presidente de la Seaic en el congreso nacional de la sociedad, que se clausuró el sábado en Valencia, está convencido de que nadie, ni en el Ministerio de Sanidad ni en la Administración balear, mira ese contador: “Ser alérgico y haber nacido en Baleares es un problema muy gordo. Eso, desde la perspectiva del paciente en cuestión, porque, a nivel general, estamos hablando de un problema evidente de equidad en el acceso a la asistencia con respecto a otras autonomías. Como sociedad, llegamos a elevar una queja al Defensor del Pueblo, que instó a que aumentara el número de alergólogos en la sanidad pública. Nos está costando sangre, sudor y lágrimas que pongan un servicio de Alergología en Baleares, algo que parece tan elemental, y admito que estamos un tanto desesperados, pero no cejaremos hasta que los enfermos alérgicos baleares tengan acceso a especialistas cualificados”.

No cejaremos hasta que los enfermos alérgicos de Baleares tengan acceso a especialistas cualificados

Valero no mira hacia ningún partido político en concreto, “porque esta lucha ha sido infructuosa con partidos de distinto sino”, pero sí personaliza cuando habla de las reticencias de otros servicios hospitalarios. “En Baleares, hay varias especialidades que no están dispuestas a permitir que se implante un servicio específico de Alergología, y supongo que tiene que ver exclusivamente con la visibilidad, como si vieran peligrar sus competencias. Ahora bien, en los comités multidisciplinares de Alergia del resto de las comunidades hay -como no puede ser menos- alergólogos, y nadie se plantea lo contrario. Especialidades como Dermatología, Otorrinolaringología, Neumología e Inmunología aceptan perfectamente en otras comunidades que haya servicios de Alergología y compartir sitio en las unidades multidisciplinares con nuestros especialistas. Para mí, la reticencia de Baleares es inexplicable, y ya no hablamos de un problema político, sino de un problema sanitario”.

Heterogeneidad

Aun así, el “ominoso” caso de Baleares es sólo la punta de lanza de un problema general de falta de alergólogos en la sanidad pública y, sobre todo, de “pésima distribución”. Los aproximadamente 1.200 especialistas que la Seaic tiene contabilizados en el Sistema Nacional de Salud (SNS) se reparten de forma muy heterogénea, e incluso en las comunidades donde hay mayor implantación de alergólogos no se llega, “ni de lejos”, al estándar idóneo de un especialista por cada 50.000 habitantes que ha fijado la Organización Mundial de la Salud.

“En la Comunidad de Madrid, la autonomía con mayor número total, estamos hablando de unos 160 alergólogos para 7.800.000 habitantes aproximadamente. Se acerca a lo necesario, aunque evidentemente hacen falta más; pero es que hay comunidades que están muy, muy lejos de cubrir las necesidades básicas”. Obviando a Baleares, Valero cita en esta lista a Aragón, la Comunidad Valenciana, Andalucía y Cataluña, la comunidad en la que él ejerce como jefe del Servicio de Alergología del Hospital Clínic de Barcelona.

Madrid, la autonomía con mayor implantación, tiene unos 160 alergólogos en la pública para 7.800.000 habitantes

Enfrente, hay servicios de salud, como el madrileño, el canario, las dos Castillas, Extremadura, La Rioja, Cantabria, el País Vasco, Galicia y Murcia, donde la dotación es “relativamente aceptable”, pero donde la Seaic detecta diferencias internas de cobertura: “Dentro de algunas de esas autonomías la distribución de efectivos es heterogénea, de manera que hay cierta equidad en la asistencia, pero el problema es de accesibilidad de los pacientes. Está justificado que la patología compleja se vea en un hospital de referencia, pero las menos complejas deberían poder ser atendidas en todos y cada uno de los hospitales comarcales”.

La escasez y mal reparto de los especialistas es, según Valero, sólo una más de las manifestaciones de la falta de previsión y de inversión presupuestaria en una especialidad que no tiene el grado de implantación que corresponde a la prevalencia de la patología que aborda. “Actualmente, entre el 25 y el 30 por ciento de la población española es susceptible de padecer un enfermedad alérgica, y ese porcentaje crecerá en los próximos años. Cuando se dispara la alarma de la creciente prevalencia, el sistema sanitario entra en una crisis que es incluso previa a la crisis económica posterior, y nos pilla con un escaso desarrollo de la especialidad en España. La Administración es consciente de la necesidad de mejorar ese desarrollo, pero no sé si lo es hasta el punto de considerarlo prioritario. Me temo que el planteamiento de muchas administraciones es que si Alergia no da abasto para atender toda la demanda de forma global, las patologías se pueden abordar parcialmente desde varias especialidades, de forma que si no se atiende por un lado, se atiende por otro. Pero ese enfoque es erróneo y va en detrimento del paciente, que no recibe una atención integral en todas sus manifestaciones alérgicas y que tiene que peregrinar por distintas especialidades, donde se atiende perfectamente el órgano diana, pero no se tiene una visión de conjunto de la patología. En suma, generamos una mala asistencia y un mayor gasto. La especialidad de Alergología es coste-efectiva porque aborda de forma integral todas las manifestaciones clínicas de la enfermedad”.

Alergología es coste-efectiva porque aborda de forma integral todas las manifestaciones clínicas de la enfermedad

Valero, que presidió la Sociedad Catalana de Alergología e Inmunología Clínica entre 2008 y 2012, estará al frente de la nacional hasta 2022, y tiene claro que su objetivo fundamental es “adaptar la institución a los vertiginosos cambios sociales y tecnológicos de estos años. La sociedad científica debe tener una estructura de empresa, y adaptarse a esos cambios como lo están haciendo las empresas, efectiva y rápidamente”.

El primer paso de esa adaptación es, según él, interrogarse sobre la viabilidad económica futura de las sociedades: “No creo que esa viabilidad esté cuestionada, pero sí hay que buscar nuevos ingresos y diversificar la fuente de esos ingresos, de forma que no provengan sólo de la relación con la industria y de los congresos”. Y ahí es donde Valero enmarca la creación de comisiones o grupos de trabajo, tendentes a crear esa “estructura de empresa”: comisiones específicas en comunicación, desarrollo corporativo, relación con el paciente, investigación, humanidades, responsabilidad social corporativa, calidad asistencial…

Investigar, con “i” de imposible

“Innovación y Alergia” ha sido el lema del congreso de la Seaic en Valencia, y la innovación, según Antonio Valero, “viene siempre de la mano de la investigación, un pilar fundamental en ésta y en cualquier sociedad científica”. Pero ese pilar, como ocurre en muchas otras especialidades, se tambalea ante la pujanza de la presión asistencial, que, en el caso de Alergia, está vinculada con la heterogeneidad de personal existente en las autonomías: “La prevalencia de nuestra patología, y la consecuente presión asistencial, hacen que sea muy difícil que un alergólogo dedique tiempo a investigar o le asignen un tiempo específico para ello”. La Seaic creará en los próximos meses un grupo de trabajo de investigación, “que analizará cómo potenciar a los grupos ya consolidados, a grupos noveles y a especialistas aislados para que se incorporen a ambos”.

The post 4.757 días sin un servicio de Alergología en Baleares appeared first on Diariomedico.com.