home Medicina Preventiva y Salud Pública Confirman que el radón interior eleva el riesgo de cáncer de pulmón

Confirman que el radón interior eleva el riesgo de cáncer de pulmón

La exposición al gas radón interior puede provocar cáncer de pulmón en personas que nunca han sido fumadoras, según un nuevo estudio multicéntrico realizado por un grupo de investigadores de diez hospitales españoles de cuatro comunidades autónomas y que se acaba de publicar en Environmental Research. El estudio muestra que las personas expuestas a concentraciones de radón residencial superiores a 200 Bq/m3 prácticamente tienen el doble de riesgo de desarrollar cáncer de pulmón frente a aquellas expuestas a concentraciones inferiores a 100 Bq/m3. Todos los participantes en el estudio habían vivido una mediana de 30 años en el domicilio en el que se había medido el radón.

Este estudio ha contado con la participación de numerosos neumólogos de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ) y ha sido dirigido por Alberto Ruano Raviña, profesor titular de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Santiago de Compostela; ha contado con financiación de la Xunta de Galicia y el Fondo de Investigaciones Sanitarias (FIS). Comenzó con el reclutamiento de pacientes en 2011 y es la culminación del estudio Lcrins (Lung Cancer Risk Factors in Never Smokers), que ha dado lugar a numerosas publicaciones en conocidas revistas científicas. Los resultados que ha aportado se han analizado en el Laboratorio de Radón de Galicia, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Santiago de Compostela.

El radón es un gas natural radiactivo que se acumula en el interior de las viviendas debido a ciertas condiciones. La Separ ha advertido en diversas ocasiones acerca de la necesidad de que las autoridades políticas adopten y apliquen medidas efectivas para contrarrestar sus efectos nocivos en la salud, en consonancia con las advertencias que ya han hecho la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Agencia de Protección Ambiental Norteamericana (EPA).

No hay que olvidar que “la exposición al radón ha sido clasificada por la OMS como el factor de riesgo más importante para el cáncer de pulmón en personas que nunca han sido fumadoras y el segundo, en fumadores. De hecho, es uno de los factores de riesgo de cáncer de pulmón evitables, como el tabaco, la ocupación y la exposición al humo ambiental de tabaco, según el Código Europeo Contra el Cáncer y puede ser reducida de diferentes maneras de forma efectiva”, ha recordado Ruano.

Planteamiento y métodos del estudio

El estudio ha incluido a un total de 1.415 individuos que nunca habían fumado (523 casos y 892 controles), aportados por diez hospitales de cuatro autonomías (Galicia, Asturias, Madrid y Castilla y León). Se trata de la investigación con mayor tamaño de muestra realizada hasta ahora exclusivamente en personas que nunca han sido fumadoras.

El objetivo ha sido evaluar la asociación entre la exposición al radón ambiental con la posterior aparición de cáncer de pulmón e investigar si el radón residencial entraña algún riesgo diferente y específico para el adenocarcinoma, el tipo de cáncer pulmonar más frecuente.

Los casos de cáncer de pulmón debían tener una biopsia confirmada de cáncer de pulmón primario, mientras que los controles fueron seleccionados de unidades prequirúrgicas, donde se presentan para procedimientos no complejos. Todos ellos fueron entrevistados mediante un instrumento estandarizado. Y también se midió el radón residencial de la zona donde residían, mediante el uso de detectores de tipo alfa-track, los recomendados por el Consejo de Seguridad Nuclear, en el Laboratorio de Gas Radón de Galicia, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Santiago de Compostela.

Resultados con implicaciones muy relevantes

El Laboratorio de Radón de Galicia ha analizado los datos obtenidos. Tras este análisis, se ha observado que aquellos sujetos expuestos a más de 200 Bq / m3 tienen 1,73 veces más probabilidad de desarrollar cáncer de pulmón que aquellos con menos de 100 Bq / m3en su domicilio, y este efecto nocivo se mantiene al analizar por separado a hombres y mujeres. El riesgo de cáncer de pulmón para el adenocarcinoma fue de 1,52 para los individuos expuestos, utilizando los mismos niveles de referencia de exposición al radón.

Asimismo, cuando los resultados se analizan de forma continua se observa que la relación dosis respuesta entre radón y cáncer de pulmón es lineal. Tanto casos como controles habían vivido una mediana de 30 años en el domicilio en el que se midió la concentración de radón, lo que es una ventaja frente a otros estudios anglosajones.

El estudio ha concluido que el radón residencial es un claro factor de riesgo para el cáncer de pulmón en personas que no han sido fumadores, que el radón se asocia a todos los tipos histológicos de cáncer de pulmón, incluido el adenocarcinoma.

“Las implicaciones de esta investigación son importantes, pues refleja la urgente necesidad de aplicar la Directiva Europea sobre Radiaciones ionizantes que debería haber sido traspuesta ya en febrero de 2018 y que aplica un límite de 300 Bq/m3 para viviendas y lugares de trabajo. Por otra parte, pone de manifiesto la necesidad de revisar las concentraciones consideradas de riesgo, pues ya hay países de nuestro entorno que consideran los 200 Bq/m3 como nivel límite, como es el caso de Reino Unido, Canadá o Irlanda, mientras que los Estados Unidos consideran 150 Bq/m3 desde 1988, tal y como ya destacamos en un editorial publicado en European Respiratory Journal en 2017”, recuerda Ruano.

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