Covid-19: las farmacias se protegen también contra los robos

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En esta crisis sanitaria sin precedentes están aumentando los robos a las boticas. La mayoría está adoptando nuevas fórmulas para protegerse.
En esta crisis sanitaria sin precedentes están aumentando los robos a las boticas. La mayoría está adoptando nuevas fórmulas para protegerse.

A pesar de que las cifras de robos y vandalismo se han reducido desde el punto de vista general, los establecimientos que deben permanecer abiertos, como las oficinas de farmacia, están sufriendo un aumento paulatino de sucesos de este tipo durante esta crisis de la Covid-19.

Para protegerlas, la Policía Nacional ha puesto en marcha diferentes dispositivos en multitud de ciudades españolas, aunque no siempre es suficiente.

Fórmulas para defenderse

Por eso, la mayoría de las farmacias están adoptando nuevas fórmulas para defenderse en estos tiempos difíciles. Por ejemplo, dispensando a través de guardieros o ventanillas de seguridad. Una opción parecida se ha adoptado desde la Farmàcia Catalunya, una de las más céntricas de Barcelona.

Su titular, Núria Espona Meseguer, explica que en su establecimiento, además de las cámaras de seguridad que ya tenían desde hace años, han decidido instalar una especie de mostrador en la misma puerta de entrada.

“Al estar las calles tan solitarias y teniendo en cuenta que ya se habían registrado atracos en locales cercanos al nuestro, decidimos poner una mampara transparente sobre una pieza de cartón yeso laminada para que el cliente pueda recibir atención cara a cara, para que pueda ver los productos que hay en el interior y, al mismo tiempo, proteger a nuestros empleados en todos los sentidos”, asegura.

Farmàcia Catalunya, en Barcelona, ha decidido instalar una especie de mostrador en la misma puerta de entrada para evitar robos.
Farmàcia Catalunya, en Barcelona, ha decidido instalar una especie de mostrador en la misma puerta de entrada para evitar robos.

Para lograr una mejor visibilidad, sus responsables han adelantado parte del mobiliario para mostrar los productos “de máxima utilidad en estos momentos: geles, defensas, guantes, mascarillas, pero también productos de consumo en casa, como los tintes del pelo, cremas, etc.”, comenta Espona.

Pulsadores y generadores de niebla

Desde Covert Security, compañía de sistemas de seguridad especializada en establecimientos farmacéuticos, aseguran que, además del montaje de alarmas y de cámaras por cable (más seguros porque son más difíciles de inhibir) están instalando pulsadores antiatraco y generadores de niebla.

“Cada vez se dan más a menudo atracos a última hora antes del cierre, por eso nos están demandando estos pulsadores, que se colocan en lugares estratégicos de la farmacia y que sirven para avisar de forma inmediata a la Policía”, afirma Jorge Aguña, responsable de cuentas de Covert Security.

“Aunque en estos días lo que más se está instalando son los generadores de niebla, que llenan la farmacia de una especie de bruma en el momento en el que se detecta una intrusión, impidiendo la visión al ladrón. De hecho, en vista de la situación actual, estamos modificando esas máquinas insertando unos cartuchos desinfectantes y permitiendo al farmacéutico que suelte una ráfaga cuando lo crea conveniente para mantener su establecimiento mucho más higienizado”, añade Aguña.

Gestiones con el seguro

Contar con dispositivos de seguridad no sólo es positivo para proteger el negocio, también para mejorar las condiciones de la póliza de seguro del local.

“Las compañías de seguros, para la cotización y posterior contratación de la póliza tienen que valorar el riesgo frente al robo, por ello necesitan saber qué protecciones tiene el local. Y siempre que haya una variación en estas es obligatorio informar a la compañía”, indica Laura Estrada, miembro de la Correduría de Seguros de Asefarma.

Según Estrada, es importante conocer las características de las puertas, huecos de acceso, tipo de escaparate y alarma.

“La seguridad tiene que estar instalada por una empresa autorizada que garantice un funcionamiento correcto de sus sistemas, con cámaras de vídeo para persuadir a los ladrones que han de estar colocadas teniendo en cuenta la ley de protección de datos”, apunta.

Los robos más habituales

Entre los robos más habituales está el de dinero en efectivo. En este caso hay que tener en cuenta los límites pactados en las condiciones de la póliza, tanto del dinero que debe haber dentro de la caja fuerte como fuera, y durante el transporte a una entidad bancaria.

“Es conveniente estén incluidas estas coberturas en su póliza para que la aseguradora indemnice en caso de percance”, comenta la especialista de Asefarma.

Si se trata de daños a la maquinaria o al mobiliario de la farmacia, es importante que su valor esté correctamente tipificado en la póliza.

“Los robots dispensadores, básculas, pantallas led, ordenadores, etc. tienen un alto valor que hay que tener siempre en cuenta”, explica Estrada.

De la misma forma, hace referencia al posible robo de dispositivos tipo CashDro, para evitar los descuadres de caja.

“Aunque tenga un gran tamaño y peso, suelen llevárselo arrastrándolo por la farmacia causando más daños. Por eso se aconseja siempre anclarlo para dificultar su desinstalación y traslado, alargar el tiempo que tarden en llevárselo y así dar más margen a los cuerpos de seguridad para que lleguen al lugar de los hechos”, asegura Laura Estrada.

También recomienda un exhaustivo control de stock para poder solicitar la cobertura por hurtos. Y, en caso de siniestro unido al del robo, es importante interponer una denuncia con la mayor agilidad posible.

“El perito irá al local para contrastar los daños y verificar que los datos expuestos en póliza corresponden con la realidad”, advierte.

El número de actos vandálicos contra las oficinas de farmacia se ha incrementado durante la crisis del coronavirus, al ser una de los pocos establecimientos abiertos al público. coronavirus Off Gema L. Albendea Off