Desescalada: el riesgo de contagio puede hacer inviables servicios de la farmacia

Profesión
naiarabrocal
Labor asistencial
Dos farmacéuticas, con mascarilla y pantalla, atendiendo a una usuaria. / JL.Pindado.
Dos farmacéuticas, con mascarilla y pantalla, atendiendo a una usuaria. / JL.Pindado.

Comienza la desescalada pero el coronavirus no ha desaparecido y las farmacias tienen que adaptarse para proteger a sus equipos y a la población del riesgo de contagio. Con los primeros pasos hacia la “nueva normalidad” se plantea que empiecen a ponerse en marcha los servicios profesionales. Para ayudar a identificar riesgos e instaurar las medidas correctoras necesarias, la Sociedad Española de Farmacia Comunitaria (Sefac) está ultimando un documento dirigido a las oficinas de farmacia. 

Así lo ha anunciado el presidente de Sefac Castilla-La Mancha, Luis García Moreno, en un encuentro en streaming en Sefac.tv celebrado este miércoles con el apoyo de Teva/Ratiopharm. “Ahora estamos en fase 0, pero con el paso a la fase 1 a partir de la semana que viene, empezaré a reabrir servicios profesionales”, explicó García Moreno, que es farmacéutico comunitario en Munera (Albacete).

Aforo

La crisis de la Covid-19 ha obligado a restringir el aforo en los locales. El Código Técnico de Edificación (CTE) para uso comercial establecía un límite de una persona por cada 2 metros cuadrados de superficie útil, descontando el espacio de mobiliario. Según la Orden SND/386/2020, de 3 de mayo, se añade una distancia mínima de dos metros entre personas. Así, si la zona de atención farmacéutica (ZAP) tiene 9 metros cuadrados, solo se podrá atender a un usuario en la ZAP, señaló García Moreno. 

Otra cuestión a tener en cuenta que especifica la guía de Sefac es la necesidad de dotarse de los equipos de protección individual (EPI) necesarios. Además de mascarillas, guantes y batas normales, en ciertos casos pueden ser necesarias las batas impermeables y la protección ocular antisalpicaduras. 

Termómetros

Dentro de los elementos de protección necesarios García Moreno no incluye los termómetros. Sobre todo porque “dado que la farmacia es un establecimiento sanitario, si el paciente tiene fiebre le tengo que atender igualmente”. En este sentido, comparó la instalación de una columna de termómetro en una farmacia “con la de un detector de metales a la salida de una ferretería”. 

“Los termómetros en la farmacia no tienen sentido. Si un paciente tiene fiebre le tengo que atender igualmente” 

El documento de Sefac clasifica los servicios profesionales y establece las medidas de protección según el nivel de riesgo: riesgo trivial, tolerable, moderado, importante e intolerable. Si el riesgo se considera intolerable, “no se debe comenzar ni continuar el servicio hasta que haya un riesgo cero, y si no se puede reducir, se suspende inmediatamente”. 

Riesgo intolerable

Los servicios que sin las medidas de protección implican un riesgo intolerable son la medición y abordaje de la EPOC, cesación tabáquica, revisión del uso de medicamentos, dispensación de medicamentos y productos sanitarios, medición de parámetros somatométricos y clínicos, indicación farmacéutica, medición y control de la presión arterial y riesgo vascular, cribados (VIH, cáncer de colon…) y la formulación individualizada de medicamentos. 

García Moreno destacó el papel de la farmacia en la crisis sanitaria. “Hemos estado en la primera línea de atención, porque se han desmantelado los centros de salud, y hemos estado a la altura”. 

Comunicar los logros

Muchas farmacias han asumido nuevas competencias, como la atención domiciliaria a pacientes vulnerables, la atención telefónica o el control del crecimiento de los bebés. “Se ha generado un cambio en la forma de trabajar, pero si no lo escribimos, lo referenciamos y publicamos no se va a conocer, y alguien vendrá y dirá que no se ha hecho”. 

Los resultados del estudio de seroprevalencia del Ministerio de Sanidad que muestran que solo el 5% de la población española presenta anticuerpos frente al virus han evidenciado que se está lejos de controlar la pandemia y que las medidas de protección y la labor asistencial de la farmacia seguirá teniendo recorrido en el medio y largo plazo.

Vacunación

El presidente de Sefac Castilla-La Mancha se mostró optimista respecto a la posibilidad de tener una vacuna en el primer trimestre del año. Aun así, estima que para entonces la seroprevalencia en población española no alcanzará el 20%, y se sabe que es necesario un 70% para alcanzar una inmunidad de grupo. “Habrá que vacunar al 50% de la población en un tiempo récord, se pondrá a prueba la capacidad del sistema sanitario y espero que en este sentido la farmacia comunitaria tenga su papel”.

El estado de seroprevalencia despierta gran interés por la posibilidad de que ciertos individuos puedan considerarse inmunizados y llevar a cabo una vida normal con más tranquilidad que el resto. Sin embargo, las evidencias científicas a este respecto son escasas, coincidió Guillermo Estrada, miembro del Grupo de Enfermedades Infecciosas de Sefac y farmacéutico comunitario en Arganda del Rey (Madrid). “Los pasaportes o certificados serológicos todavía tardarán en aparecer”. 

Desconocimiento de la inmunidad

Estrada sacó a colación el posicionamiento de la Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública e Higiene (Semsph) que señala que se desconoce si las IgG son protectoras, si son neutralizantes, la duración de las IgG, si el generar IgG implica ausencia de infectividad o si la presencia de IgG implica imposibilidad de infección reactivación. 

“Hace dos meses hablaban de reinfección de diferentes cepas, hace un mes, de un posible acantonamiento del virus en el tejido pulmonar que se reactiva ante una bajada de defensas o si se dan determinadas circunstancias, como una infección. Ahora se afirma que estas PCR positivas no son reactivaciones de la infección sino restos del virus que reactivan estas PCR”, explicó.

Comunicación con el paciente

Otro de los aspectos que se abordó en el webinar fue el impacto de la crisis en la relación entre farmacéutico y paciente. “Es un momento difícil porque la relación interpersonal se ha vuelto más emocional que nunca, las emociones están a flor de piel, con lo cual la comunicación que ya es complicada de por sí, todavía se complica más”, expuso la psicóloga Nieves Jerez, consejera delegada del Grupo Luria

Por este motivo, abogó por una comunicación responsable y la gestión adecuada de los conflictos. “En los conflictos juegan un papel muy importante las emociones, como la ira, el miedo, la pena y la culpa, por eso se hace tan difícil su resolución”. 

Más errores

Junto con los conflictos, también es previsible que los profesionales puedan cometer más errores. La experta recomendó a la audiencia la importancia de reconocer estos fallos, lo que tiene “un efecto inmediato en el de enfrente, reduce la hostilidad y genera sensación de honradez.”. Después, se buscan soluciones, y si no es posible, compensaciones.

“Reconocer los errores reduce la hostilidad en la persona que está enfrente” 

Tan importante como el qué, es el cómo se dicen las cosas. “Es el momento de intensificar lo poco que se ve de nosotros”. Así, destacó la importancia de cuidar aspectos como una postura corporal erguida, lo gestos, el contacto visual y la sonrisa, que aun oculta detrás de la mascarilla se percibe en los ojos. 

Sefac prepara una guía para ayudar a las boticas a evaluar su seguridad en el desarrollo de la atención farmacéutica ante la Covid-19. Si no se pueden instaurar las medidas de protección adecuadas señala que no se deben llevar a cabo. coronavirus Off Naiara Brocal Off