El 40% de los enfermos renales está sin diagnosticar

La prevalencia de la Enfermedad Renal Crónica (ERC) ha crecido de forma vertiginosa, de la mano del envejecimiento de la población. Concretamente, ha subido un 30% en la última década, hasta situarse en 1.285 pacientes por millón de población en 2017, frente a los 994 de diez años antes.  Pero también se ha producido un incremento de la incidencia, esto es, de los nuevos casos, que han aumentado un 10% en una década, hasta los 128 pacientes por millón de habitantes.

Sin embargo, sigue siendo una enfermedad con un 40% de infradiagnóstico, lo que está provocando que el 25% de los pacientes no sepan de su patología hasta fases avanzadas, lo que está complicando su tratamiento. Así lo ha explicado este jueves María Dolores del Pino, presidenta de la Sociedad Española de Nefrología, con motivo del Día Mundial del Riñón.

En su opinión, “somos ya líderes en trasplantes renales, pero debemos pasar a serlo en prevención y detección precoz de esta epidemia silenciosa”, que acabará por convertirse en segunda causa de mortalidad, tras el Alzheimer  en próximas décadas, y que es ya la octava causa de muerte en España, y la que genera más años de vida con discapacidad.

“Somos líderes en trasplantes renales, pero debemos pasar a serlo en prevención y detección precoz de la epidemia silenciosa que es la enfermedad renal”

Empezar a actuar de forma decidida sobre los factores de riesgo de esta patología, como la obesidad, el sedentarismo o la hipertensión ha sido también el foco de la intervención de la ministra María Luisa Carcedo que, con todo, ha recordado que “los hábitos de vida no son en todos los casos elecciones personales por lo que prevenir los factores de riesgo exige actuar sobre los colectivos vulnerables y sobre la pobreza” .

Carcedo, que recibió la pasada semana a la SEN para conocer su propuesta Código Riñón, ha recordado que entre quienes padecen enfermedad renal crónica hay ya unos 60.000 españoles que precisan tratamientos de hemodiálisis, diálisis peritoneal o trasplante renal y que, por tanto, “estamos ante una enfermedad prevalente, incapacitante y con un elevadísimo coste no sólo económico –entre un 2,5 y un 3% del gasto ssanitario total. Sino, sobre todo, humano”.

En esta misma línea se ha expresado Daniel Gallego, presidente de Alcer, que ha recordado que la detección en estados tardíos está provocando también un importante impacto laboral,social y familiar.

Sobre esta base, el presidente de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), Antonio Fernández-Pro, ha recordado que “si hablamos de necesidad de diagnóstico precoz, de prevención, de  actuación sobre hábitos de vida, de humanización en la atención… estamos hablando de atención primaria”. Y en ese papel que puede y debe jugar AP para que aflore la patología renal oculta “hará falta adquirir competencias y habilidades -no sólo científicas- pero también hará falta tiempo para atender con calidad”, ha dicho Fernández-Pro.

Desde primaria, María Fernández, vicepresidenta de Semfyc, ha añadido la necesidad de actuar no sólo sobre hábitos de vida como el sedentarismo o la tabaquismo, sino “sobre cuestiones como la automedicación con antiinflamatorios”, entre otras cuestiones. La responsable de Semfyc ha apelado también a “disponer de criterios claros de derivación”.

Comoquiera que sea, Lourdes Martínez,  de Semergen, ha apelado al importante papel que puede desempeñar AP para detectar precozmente la enfermedad: “los pacientes no vienen a la consulta por enfermedad renal crónica, pero debemos aprovechar la ocasión de su visita para prevenirla y detectarla precozmente.

El presidente de la Sociedad Española de Enfermería Nefrológica (Seden), Juan Francisco Pulido, se ha sumado a esta idea reclamando asimismo estudios sobre la eficacia de las consultas de enfermería de atención primaria en esa educación en hábitos de vida que hay que realizar para ayudar a un paciente recién diagnosticado.

The post El 40% de los enfermos renales está sin diagnosticar appeared first on Diariomedico.com.