El ICO pone en evidencia el lío en el registro de tumores catalán

Los datos de supervivencia a cinco años en varios tipos de tumores del Instituto Catalán de Oncología (ICO), empresa pública adscrita al Servicio Catalán de la Salud (CatSalut) que atiende al 52% de la población de la región, están entre los mejores del mundo (especialmente en cáncer de recto, ovario y pulmón) y parecen avalar el peculiar modelo de este organismo monográfico.

Según información de la entidad, el ICO es una de las pocas instituciones sanitarias de Cataluña que elabora un registro hospitalario de cáncer y lo hace siguiendo los criterios internacionales de la International Agency for Research on Cancer (IARC) y los propuestos por The European Network of Cancer Registries (ENCR). Este registro permite a los profesionales conocer el cumplimiento clínico, el seguimiento y la evaluación de todos sus pacientes con cáncer;los resultados de los tratamientos y la supervivencia medida a 5 años, y, según se ha visto ahora, comparar sus datos con los de otros registros nacionales e internacionales.

Pero esa sistemática no se aplica en todos los hospitales públicos y concertados que también prestan servicios de oncología en Cataluña, aunque desde hace años llevar un registro de tumores forme parte de los requisitos básicos de acreditación de la especialidad en la comunidad. Entre los hospitales con oncología propia que no forman parte del ICOdestacan el Hospital Universitario del Valle de Hebrón- Valle de Hebrón Instituto de Oncología (VHIO), el Hospital de Sant Pau, el Hospital del Mar de Barcelona y el Clínic de Barcelona. Este periódico ha solicitado los datos de supervivencia a cinco años en los mismos tipos de tumores que el ICO a esos cuatro centros y sólo lo ha hecho el Hospital del Mar (consorcio en un 60% de la Generalitat y 40% Ayuntamiento de Barcelona), que es uno de los pocos centros no ICO que registran tumores (también lo hacen la Fundación Althaia de Manresa y el Hospital Universitario de Vic).

No obstante, Francesc Macià, su jefe de Unidad de Prevención y Registro del Cáncer, ha alertado de que es incorrecto pretender comparar los datos de supervivencia del ICO con los de otros hospitales catalanes con oncología que también registran, porque el ICO tiene en cuenta pacientes que le derivan de toda su red, por lo general casos con posibilidades de responder positivamente a tratamiento, mientras que el resto, como sería el caso de su hospital, registran todos los que les llegan, incluidos los avanzados; es decir, datos poblacionales. Los dos registros poblacionales de cáncer activos en Cataluña (Gerona y Tarragona) también contabilizan todos los casos, incluyendo los no ingresados, los atendidos fuera de Cataluña, etc.

“No es que los datos del ICO no sean correctos, es que hay un sesgo de selección”, añade Macià. Y apunta otra cuestión que también impide la comparación: en el registro del Hospital del Mar se tiene en cuenta la mortalidad de los enfermos con cáncer por todas las causas (mortalidad observada) mientras que en el ICO sólo se recoge la mortalidad a causa de esta enfermedad (relativa).

Todo eso evidencia que la sanidad catalana, que históricamente ha destacado por darle mucha importancia a la evaluación y la transparencia, tiene que poner orden en lo tocante a los registros de tumores en toda su red asistencial; es decir, lograr que haya homogeneidad y comparabilidad en todos los centros bajo el paraguas del CatSalut o, como mínimo, dentro del Instituto Catalán de la Salud (ICS, antiguo Insalud en Cataluña y hoy también, como el ICO, empresa pública adscrita al CatSalut)donde conviven hospitales con la oncología gestionada por el ICO con otros con oncología propia que no llevan registro.

 El ICO es un conglomerado de centros que incluye el ICO L’Hospitalet, en el Hospital Duran i Reynals de Hospitalet de Llobregat; el ICO Gerona, en el Hospital Josep Trueta, y el ICO Badalona, en el Hospital Germans Trias i Pujol. Además, tiene establecida una red de colaboración con veinte hospitales comarcales, que lo convierte en el centro oncológico de referencia para más de la mitad de la población adulta de Cataluña. La consejera de Salud de la Generalitat, Alba Vergés, que asistió a la presentación de los datos del ICO hace unos días manifestó que “se debe implantar una estrategia que permita la equidad territorial y de resultados oncológicos”.

El ICO no tiene posibilidad de medir sus resultados con los otros hospitales públicos con oncología propia de Cataluña pero sí ha demostrado que su modelo, que fue pensado hace más de 25 años para gestionar y prestar el cien por cien de la especialidad en la región, es válido.

  Un modelo diferente

En la presentación de los datos estuvieron la directora general, Candela Calle, y el director de Estrategia Clínica y Resultados, Josep Ramon Germà. Éste ha informado a Diario Médico qué hace al ICO diferente. Primero, el trabajo interdisciplinario: “Cirugía, radioterapia, oncología… Todas las especialidades se reúnen en un mismo lugar y en el mismo momento con el paciente para diseñar desde el principio juntos la mejor estrategia y la puerta de entrada para todos ellos es única”. Segundo, el trabajo en red entre hospitales terciarios y comarcales que trabajan exactamente de la misma manera, con las mismas guías de práctica clínica, que se actualizan únicamente de acuerdo con la mejor evidencia científica. Unos se encargan de la complejidad y otros, los comarcales, de los tratamientos que se pueden realizar cerca del domicilio de los pacientes. Germà destaca que ese modelo ofrece una gran ventaja: “Equidad a todos los pacientes con cáncer del área de referencia del ICO”.

Y tercero, la autonomía de gestión, que permite al ICO invertir en lo que considera mejor o, por ejemplo, tener gestoras de casos, enfermeras con mucha experiencia que hacen de contacto permanente con el enfermo velando por que toda la estrategia diagnóstica y terapéutica prevista se cumpla o explicándole posibles toxicidades.

Calle, que fue durante 28 meses directora general tanto del ICS como del ICO (actualmente lo es sólo de éste), ha destacado que, además, el ICO controla el presupuesto de la oncología para la población que atiende; factura la asistencia al CatSalut y compra la actividad asistencial a los comarcales de su red.

Y ha manifestado que el modelo del ICO, 25 años después de su creación, no está congelado en su dimensión actual, aunque lo parezca. “Ha ido avanzando con los años y tampoco es ya el modelo inicial”.

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