El traumatismo ocular reclama su sitio en la oftalmología

A pesar de su importancia, hasta la fecha no existía ningún tratado actualizado sobre traumatismo ocular. Esta laguna ahora ha sido subsanada con la presentación de la ponencia central del 94 Congreso de la Sociedad Española de Oftalmología (SEO). Coordinado por José García Arumí, del Instituto de Microcirugía Ocular (IMO) de Barcelona, y Álvaro Fernández-Vega, el documento final consta de más de 600 páginas y en él han participado más de 130 autores diferentes. “Ha sido un gran trabajo, ya que abarca toda la patología ocular. Es una ponencia muy completa en este sentido en la que hemos resumido todo lo que está escrito hasta el momento sobre traumatismo ocular. Desde la historia hasta la epidemiología, cómo afrontar un traumatismo que llega a urgencias y las técnicas quirúrgicas más conocidas. También hablamos de la recuperación y las secuelas y hasta los aspectos médico-legales que hay a su alrededor”, explica Álvaro Fernández- Vega, del Instituto Oftalmológico Fernández-Vega, de Oviedo.

Entre los expertos internacionales que han colaborado en la redacción de este trabajo destacan figuras de primer orden como Ferenc Kuhn, presidente de la Sociedad Internacional de Traumatismos Oculares; Marco Fabbri, de la Universidad de Newark, en New Jersey; Audina Berrocal, del Instituto del Ojo Bascom Palmer de Miami, y Virgil Alfaro, de la Clínica de Cirugía Vitrorretiniana de Charleston, todos en Estados Unidos.

La tecnología, un apoyo

“La cirugía vitrorretiniana ha avanzado muchísimo y el pronóstico visual de estos pacientes es mejor. Incluso en los casos que no tienen ningún tipo de visión, cuando acuden a urgencias, en algunos de ellos es posible conseguir una visión útil en esos ojos”, explica García-Arumí, quien también comenta cómo se ha mejorado en los casos de desprendimiento de retina, córnea dañada o hemorragias en la coroides.

Esto ha sido posible sobre todo gracias a los avances habidos en los últimos años y que han venido de la mano de la tecnología empleada. “Estamos trabajando con sistemas que mantienen la presión intraocular constante durante toda la cirugía y así se disminuye mucho el riesgo de sangrado. También de los procesos que han mejorado mucho, sobre todo en los casos de traumas de la órbita y de los párpados, con las resonancias nucleares magnéticas y sistemas como el Navigator, cuyo principal beneficio es que realizan una reconstrucción tridimensional de los espacios óseos de la órbita e incluso permiten hacer prótesis con impresoras de 3D para suplir el efecto que se ha producido por el trauma”.

Teniendo en cuenta que muchos traumatismos son atendidos en la sala de urgencias, era necesario actualizar los conocimientos y disponer de guías para orientar el diagnóstico y tratamiento de los pacientes, con el fin de preservar al máximo el ojo y la visión. “Es imposible que en todas las urgencia pueda haber un especialista, por ejemplo, de retina. Pero, en principio, el profesional que esté debe saber cómo afrontar esta situación, qué tiene que hacer y sobre todo qué no, y cuáles son las situaciones graves a las que se tiene que enfrentar y que no pueden esperar. Pero también es importante que sepa a quién derivar al paciente cuando no está capacitado para atenderlo o no dispone de los medios para hacerlo”, comenta Fernández-Vega.

Colaboración especializada

Otro aspecto sobre el que se ha hecho hincapié es la importancia de un tratamiento multidisciplinar. “Si el paciente tiene la córnea dañada, primero un especialista de este ámbito la debe retirar y poner una prótesis temporal para poder trabajar. Después entraría el de retina y, cuando termine otra vez, el experto en córnea hará el trasplante definitivo. E incluso a veces también los párpados y otras zonas necesitan atención de otros especialistas”, añade García Arumí, quien señala que puede también precisarse el trabajo de otros especialistas no oftalmólogos, al tratarse de pacientes con multilesión. El tiempo juega un papel determinante en la mayoría de las patologías, siendo en las de carácter oftalmológico más relevante si cabe. El diagnóstico y tratamiento precoz de las patologías y traumas oculares supone que la recuperación anatómica y funcional del paciente sea mucho mejor.

El Congreso de la SEO ha servido para hacer un repaso de las últimas novedades tecnológicas. El diagnóstico mucho más preciso de la tomografía de coherencia óptica (OCT) así como el uso de instrumentos quirúrgicos de cada vez menor tamaño destacan actualmente, así como la innovadora cirugía en 3D, de una alta precisión. “En pacientes traumáticos, el hecho de que puedas tener en la misma pantalla una imagen de resonancia, una ecografía y además la imagen del ojo, es decisivo para elegir la mejor terapia”, señala García Arumí.

Ámbitos doméstico y deportivos, causas de urgencias

La mitad de las urgencias oftalmológicas se corresponden con traumatismos oculares. De estos, un 60 por ciento son en niños y jóvenes, donde preservar la visión adquiere una trascendencia especialmente importante.
La causa más frecuente de estos traumatismos son los accidentes laborales, en cerca de uno de cada cuatro casos. “Si tenemos en cuenta que menos de un 2 por ciento de los trabajadores utilizan medidas protectoras adecuadas, esto nos pone de relieve la necesidad de concienciar sobre la importancia de tomar medidas”, explica José García Arumí. El ámbito doméstico, con productos de limpieza o bricolaje, seguido de las actividades de ocio y deportivas, como paint-ball, petardos, pádel o golf, y los accidentes de tráfico completan los escenarios de estos traumatismos.

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