La falta de movilidad entre regiones agravó la situación de los sistemas más saturados

Profesión
Rosalía Sierra
Según Ricard Ferrer, presidente de Semicyuc
Un paciente con covid-19 en la UCI.
Las UCI de varias autonomías se saturaron durante la fase más aguda de la pandemia.

Comunidades autónomas como Cataluña y Madrid vieron hace unas semanas cómo sus sistemas sanitarios se veían desbordados por la pandemia de coronavirus. Mientras, algunas regiones, incluso colindantes con las mencionadas, vivían la llegada de la Covid-19 de una forma algo más paulatina, lo que favoreció el desahogo de sus servicios asistenciales, especialmente en el ámbito privado, donde, según denunció la patronal ASPE, el 80% de las camas de UCI permanecían sin ocupar.

Por ello, “se ha tensionado de más la situación por no haber gestionado como se debía el traslado de pacientes, profesionales y equipamientos entre regiones”, según ha denunciado Ricard Ferrer, presidente de la Sociedad Española de Medicina Intensiva y Unidades Coronarias (Semicyuc), durante el primero de los webminar sobre Intercambio de experiencias en la lucha contra la Covid-19 que han puesto en marcha la Sociedad Española de Directivos de la Salud (Sedisa) y la Asociación Portuguesa de Administradores Hospitalarios (APAH), con la colaboración de AstraZeneca.

En su intervención en este seminario on line, titulado Medicina intensiva: organización de gestión de la demanda y desafíos, Ferrer ha reclamado que, ante un posible rebrote de Covid-19, se cuente con “planes de contingencia nacional -a semejanza del elaborado por la propia Semicyuc-, gobernanza entre autonomías para favorecer la movilidad y adelantar las fases de contención de la pandemia antes de que empiecen a llegar pacientes a las UCI”.

Criterios comunes

Asimismo, considera fundamental establecer, incluso a nivel europeo, “criterios de triaje de ingreso en UCI, ventilación mecánica y ECMO comunes para favorecer la equidad de los pacientes”.

Por lo que respecta a las lecciones aprendidas de cara a un posible nuevo brote, Ferrer destaca “la importancia de definir roles y anticipar intervenciones”, así como el especial cuidado al realizar “técnicas que suponen un alto riesgo de contagio para los profesionales, como una RCP, una traqueostomía o una intubación”.

Además, Ferrer afirma que “gran parte de los EPI que se encargaron al inicio de la pandemia están llegando ahora, por lo que se podrán almacenar para una segunda oleada”.

La prevista, y poco cumplida, movilidad de pacientes, profesionales y equipos entre autonomías habría aliviado a los sistemas sanitarios más golpeados por la pandemia de Covid-19. coronavirus Off Rosalía Sierra. Madrid Off