La mejor terapia en pie diabético es prevenir la amputación

Evitar las amputaciones de un pie diabético requiere apostar por la prevención; que exista una buena coordinación entre primaria y especializada y que el Sistema Nacional de Salud apueste por la inclusión de podólogos en su cartera de servicios. Se calcula que el 10 % de los pacientes con diabetes presentan lesiones o úlceras en los pies, lo que se denomina pie diabético. Así se ha puesto de manifiesto en el 50º Congreso Nacional de Podología y VI Encuentro Iberoamericano, en Santander.

La cita ha servido para poner de relieve el buen resultado de la Unidad Multidisciplinar de Pie Diabético del Hospital Universitario Valdecilla, compuesta por endocrinos, internistas, traumatólogos y cirujanos vasculares, además de un podólogo y personal de enfermería. “El podólogo es parte principal en el tratamiento, ya que su intervención puede evitar muchas de las amputaciones que se realizan. Es el único profesional que se dedica exclusivamente al pie y conoce la complejidad del pie diabético”, ha señalado José Andreu, presidente del comité organizador del congreso.

Alejandro Pontón, cirujano vascular del Hospital Valdecilla, ha subrayado que cuando se habla de pie diabético se hace referencia a las ulceraciones o a la destrucción de los tejidos profundos relacionados con alteraciones neuro-lógicas, y con diferentes grados de una enfermedad vascular periférica en las extremidades inferiores. “A menudo se complica con una infección, y ésta y los problemas circulatorios asociados son una complicación muy grave que puede acabar en amputación”. Pontón ha remarcado la importancia del control de las isquemias en el pie diabético y no solo valorar el factor neuropático, dado que la tasa de amputaciones en pacientes que presentan cuadros isquémicos en su diagnóstico asciende al 65% del total de amputaciones, derivadas en su mayoría de arteriopatías no diagnosticadas a tiempo. “No todo pie diabético es neuropático, ni toda isquemia crítica es microangiopatía. Hay que valorar también las macroangiopatías presentes en la extremidad”, ha afirmado.

En este punto, Begoña Busta, traumatóloga de Valdecilla, ha comentado que las infecciones en los pies pueden producirse por contaminación de heridas, de callos, de piel seca o de uñas mal cortadas. A juicio de Busta, el beneficio de las unidades multidisciplinares de pie diabético está arrojando excelentes resultados al formar parte de ellas diferentes especialidades. “Hay que actualizar conceptos sobre la patología infecciosa y vascular del paciente con pie diabético y el tratamiento precoz de estas complicaciones. Existen protocolos eficaces con pautas de diagnóstico y tratamiento de los pacientes con úlceras en los pies con una posible infección asociada: tratamiento antibiótico, tipo de cura, medidas de apoyo general y definición de los criterios de derivación al centro de referencia en caso de alteración circulatoria de la extremidad”, ha manifestado.

En definitiva, tal y como ha advertido Ana María Arnáiz, internista del Hospital Valdecilla, los equipos multidisciplinares tienen que ser “un equipo, ya que no hay un médico o podólogo que pueda hacer todo a un paciente. El cuidado de los pies es esencial para la calidad de vida de las personas, y en el pie diabético la cirugía es la última opción. ”Nuestro deber es agotar los tratamientos ortopodológicos antes de llevar a un paciente diabético al quirófano”, ha comentado.

Arnáiz ha recordado que “es muy necesario atender a la prevención y responder a las necesidades de la población desde la Atención Primaria, implantando unidades de atención podológica en algunos centros de salud”. Se estima que en toda España hay unos 13,8 millones de diabéticos, de los cuales casi 6 millones no están diagnosticados. “Esta prevalencia convierte el problema del pie diabético en una cuestión emergente de salud pública, ya que los trastornos que derivan en amputaciones causan graves perjuicios en términos de calidad de vida e impacto económico sobre el sistema sanitario”, ha observado José Aurelio Sarralde, cirujano cardiovascular del Valdecilla. “Hay que reducir la tasa de amputaciones desde un abordaje cardiovascular, una correcta perfusión y una adecuada revascularización de la zona, aspectos que son fundamentales”, ha añadido.
Para Laura Carrasco, responsable de la Unidad del Pie Diabético del Hospital Valdecilla, el paciente diabético está a menudo “divorciado de sus pies”, ya que sufre también mala agudeza visual y, por su neuropatía, no siente adecuadamente los pies. “Todo ello dificulta la atención y el seguimiento de ulceraciones o síntomas que pueden ir a más y convertirse en situaciones complicadas”.

Establecer calendarios de reconocimiento

Coral Montalbán, jefa del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Valdecilla, ha considerado que su propia especialidad es un adecuado puente de enlace entre Primaria y Hospitalaria, a la hora de implantar soluciones para este tipo de pacientes.

Respecto de algunas estadísticas de la Unidad Multidisciplinar de Pie Diabético de este centro sanitario, ha señalado que los ingresos hospitalarios fueron hombres en un 71%, con edad en torno a los 66 años; un 42% eran fumadores y en algunos casos con inyecciones polimicrobianas.

Montalbán ha propuesto que lo ideal sería establecer calendarios de reconocimiento en función del grado de riesgo del paciente: desde la revisión anual para los riesgos menores hasta los ritmos de 1-3 meses para los grados más peligrosos. Dado que la diabetes está aumentando en la sociedad, el pie diabético es un problema emergente de salud pública que debe abordarse interdisciplinarmente. “Es la causa más frecuente de hospitalización del paciente diabético, y el riesgo de amputación es hasta 40 veces mayor que en una persona no diabética. Hay muchos problemas de infecciones asociadas a estas patologías, que cursan con fiebres y taquicardias, y los medios y protocolos para su tratamiento son eficaces”.

Laura Carrasco, responsable de la Unidad de Valdecilla, ha destacado el nivel de satisfacción de los pacientes al sentirse atendidos por un equipo multidisciplinar que reúne el conocimiento de todas las especialidades. “De las 101 Unidades de Pie Diabético presentes en toda España, esta de Valdecilla es la única donde el responsable de la unidad es un podólogo, lo que facilita la coordinación del tratamiento entre los distintos especialistas”, ha añadido.

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