La reconstrucción del SNS, prioridad del Gobierno en la «progresiva desescalada»

Política y Normativa
franciscogoiri
Nuevo estado de alarma hasta el 9 de mayo
Pedro Sánchez, presidente del Gobierno.
Pedro Sánchez, presidente del Gobierno.

Reconstruir "con premura" el sistema sanitario es el primer objetivo del Gobierno de Pedro Sánchez en la segunda fase, la de la ya famosa "desescalada", que, como dijo ayer el presidente del Ejecutivo, no comenzará, al menos, hasta mediados de mayo, "y siempre de forma progresiva y muy controlada". De hecho, Sánchez comunicará hoy a los presidentes autonómicos, en la ya habitual reunión de los domingos, que solicitará una nueva prórroga del estado de alarma hasta el 9 de mayo.

Los síntomas son buenos, "pero aun frágiles", y el baremo para decidir cómo y cuándo se sale del confinamiento total lo marcan, según el presidente, los seis puntos que la Organización Mundial de la Salud (OMS) establece como básicos: que la transmisión esté controlada; que el SNS esté en condiciones de detectar, mediante pruebas diagnósticas, todos los nuevos casos; el efectivo control de las zonas de mayor vulnerabilidad; control fronterizo, para evitar la importación de nuevos casos; control eficaz en los centros de trabajo y educativos, y garantizar que la ciudadanía "recibe información puntual y completa, y sigue cumpliendo las imprescindibles medidas de higiene y distanciamiento social".

España no cumple aún esos seis puntos, y en algunos casos -aunque el presidente no lo dijo- parece muy evidente, como el control de la transmisión o la existencia de test diagnósticos suficientes.

Y tras el sistema sanitario -o en paralelo con él- el Gobierno tendrá que rehacer las costuras de un sector socioeconómico, que, en mayor o menor medida, lleva semanas en hibernación, "y establecer las medidas de protección social que consideramos indispensables para los sectores más desfavorecidos y que más pueden verse afectados por esta crisis".

"Sistema de marcadores"

El nuevo horizonte es, pues el 9 de mayo, pero Sánchez matizó que, hasta entonces, "no habrá uno, sino varios estados de alarma", en referencia a la adopción de medidas "muy puntuales y escrupulosamente controladas" de paulatino desconfinamiento. La primera se concretará estos días y se hará efectiva a partir del 27 de abril: permitir a los menores (hasta 12 años) salidas controladas de su domicilio, en términos y condiciones que el Gobierno determinará hasta esa fecha.

Además de controlada y progresiva, la salida es susceptible de ser reversible y, de hecho, Sánchez dejó claro que "si alguno de los pasos demuestra ser erróneo, pararemos y volveremos atrás".

Cómo se va a controlar la efectividad y oportunidad de esos pasos sigue siendo una incógnita, y el presidente se limitó a dar una pista tan inconcreta como poco clara: "un sistema de marcadores que nos permitirá saber en cada territorio y en cada momento preciso el nivel de propagación del virus y el vigor que tiene el sistema sanitario para hacerle frente".

Recomponer las costuras del SNS que el coronavirus ha dejado maltrechas, "y hacerlo con premura", es el primer objetivo del Ejecutivo de Pedro Sánchez en la fase de desescalada, que será controlada, progresiva... y susceptible de revertirse. coronavirus Off Francisco Goiri. Madrid Política y Normativa Política y Normativa Política y Normativa Off