Más riesgo de hígado graso con enfermedad inflamatoria inmunomediada

El actual abordaje de la hepatitis C y el cribado del cáncer de colon son dos de las áreas en las que los avances que se han conseguido en muy pocos años han variado la práctica de la asistencia diaria, según ha indicado a DM Javier Crespo García, presidente de la Sociedad Española de Patología Digestiva (SEPD) que este fin de semana ha clausurado su LXXVIII encuentro anual en Santander dentro de la Semana de las Enfermedades Digestivas.

“Se ha conseguido la práctica eliminación de la enfermedad en el caso de la hepatitis C, así como una drástica disminución de las listas de espera, lo que repercute en el bienestar y la mejoría del paciente. Hay que señalar además que las consecuencias de otras patologías infectocontagiosas también están disminuyendo significativamente”.

El cribado del cáncer de colon se sitúa como la herramienta para reducir la mortalidad por esta enfermedad y cuyos beneficios son, para Crespo, incuestionables, aunque, “por desgracia, en España no hay un acceso equitativo a los programas de cribado, lo que significa que las posibilidades de detección precoz no son aún igualitarias”. No obstante, el presidente de los digestólogos subraya que este último aspecto no va en detrimento de “la mejora global organizativa y de servicios sanitarios conseguida y que ha redundado positivamente en la calidad asistencial de los pacientes con patología digestiva”.

Terapias ‘a la carta’

Ha recordado que en este encuentro nacional se han perfilado varios aspectos relacionados con el futuro de la especialidad y que se centran en la aplicación de la inteligencia artificial, fundamentalmente en endoscopia, así como el manejo adecuado de big data. A más largo plazo, las ciencias ómicas permitirán caracterizar mejor a nuestros pacientes y ofrecerles tratamientos personalizados, muchos de ellos relacionados con la modificación ‘a la carta’ de la microbiota”.

Los más de mil congresistas participantes han analizado los temas más actuales en este ámbito, como es el caso de la enfermedad hepática por depósito graso. En los últimos estudios se ha demostrado que los pacientes con enfermedades inflamatorias inmunomediadas (IMID) tienen el doble de probabilidad de padecer enfermedad hepática por depósito graso que la población general. Por este motivo, se están generando investigaciones en torno a la relación entre ambas enfermedades, señala María Teresa Arias Loste, miembro de la SEPD.

Existen diferentes niveles de afectación hepática: la esteatosis, comúnmente denominado hígado graso, es la acumulación de grasa en dicho órgano; actualmente tiene la prevalencia más alta de las enfermedades hepáticas, por encima de la producida por el alcohol y la hepatitis C; después está la esteatohepatitis no alcohólica (EHNA -NASH en inglés-), donde además de la acumulación de grasa en el hígado se presenta inflamación en dicho órgano; en la última fase, uno de cada cinco pacientes con esteatohepatitis no alcohólica presenta una enfermedad avanzada o cirrosis secundaria a EHNA. Esta afectación está caracterizada por la presencia de fibrosis, “lo que supone a su vez un riesgo incrementado de padecer cáncer hepático”, señala Arias, quien calcula que la prevalencia de la esteatosis o hígado graso es alta, ya que una de cada cuatro personas en el mundo occidental la padece y el 20% de los pacientes con hígado graso tienen o tendrán EHNA.

Papel del microbioma

Se ha reactualizado el potencial papel de la microbiota en la enfermedad inflamatoria intestinal (EII), sugiriendo que una dieta rica en prebióticos puede mejorar la microbiota intestinal, así como ayudar en el mantenimiento de la EII. En España la incidencia y prevalencia de la EII ha aumentado en los últimos años, acercándose a niveles de los países del norte de Europa.

Natalia Borruel, de la SEPD, indica que “los pacientes con EII presentan un trastorno en la microbiota intestinal que se caracteriza por ser un ecosistema con falta de diversidad de microorganismos que puede relacionarse con el estilo de vida occidental actual. Seguir una dieta mediterránea, rica en prebióticos, entre otras medidas, ayuda a los pacientes con EII a mantenerse estables en su enfermedad”.

‘Hands on’: la formación en endoscopia

‘Hands on’ es el término que los organizadores del congreso han dado a las sesiones, las cuartas que se llevan a cabo, de formación en técnicas endoscópicas.
En estas exploraciones endoscópicas destaca una zona de prácticas ex vivo, con tejidos biológicos de animales, conocida como ‘Hands on’, que ya se ha consolidado plenamente. En
ellas, los participantes se ejercitan emulando las técnicas que se practican en
humanos en las Unidades de Aparato Digestivo de los hospitales. El éxito cosechado por esta
iniciativa durante su estreno cuatro ediciones atrás han hecho aconsejable su continuidad.
Las sesiones ‘Hands on’ han mostrado técnicas de resección y hemostasia de lesiones de tubo digestivo, extracción de cuerpos extraños, colocación y retirada de prótesis
enterales, introducción a la DSE (disección submucosa endoscópica), biopsias guiadas por
ecoendoscopia, drenaje guiado por USE (ultrasonido endoscópico) y endoscopia bariátrica, entre otras intervenciones.

The post Más riesgo de hígado graso con enfermedad inflamatoria inmunomediada appeared first on Diariomedico.com.