Objetivo: diluir el posible conflicto de interés individual

“Estamos pasando de un conflicto de interés individual, que no quería ser reconocido por nadie, a un modelo en el que estamos intentando conseguir que la industria aporte fondos a la formación continuada a las sociedades, de forma que se pueda gestionar sin ese interés individual”, explica Fernando Carballo, presidente de Facme.

A raíz de un acuerdo con Farmaindustria, que entre otros aspectos contempla reforzar esta relación indirecta vía sociedades, la organización está trabajando en recomendaciones sobre esta gestión y quién debería ser el beneficiario, “por ejemplo vinculándolos a la participación como ponentes o comunicadores o de grupos de trabajo”.

Pero el peso de la invitación directa sigue siendo muy importante. José Zamarriego, director de la Unidad de Supervisión Deontológica de Farmaindustria, apunta que cada compañía tiene su procedimiento para acreditar que la invitación directa “obedece a intereses científicos”, si bien “nosotros ayudamos a verificar que el congreso cumple con las garantías del código”.

En su página web tienen una evaluación de eventos de terceros (más de 5.000 al año), tanto nacionales como internacionales, en el que se recomienda a las farmacéuticas si se puede colaborar o no según lo establecido en el código.

DM también ha consultado con algunas farmacéuticas sobre su política. Por ejemplo, fuentes de Lilly explican que “en muchos casos atendemos a las solicitudes que nos presentan de forma individual, pero la tendencia cada vez más es la de colaborar con las sociedades a través de becas. Así conseguimos desligarnos del proceso de decisión y que sea la sociedad la que lo lleve a cabo, facilitando el acceso a todos los perfiles de profesionales”. Para los congresos internacionales, colaboran con las sociedades para que vaya un grupo reducido que comparta esos conocimientos o bien la participación en webminars.

Sanofi afirma que sólo formaliza invitaciones a congresos “con una elevada calidad científico-profesional del programa, previa validación interna y que se desarrollen en una sede acorde al ético”. Se priorizan los congresos en los que se presentan novedades destacables y a aquellos profesionales sanitarios que están más involucrados en la patología que trata el congreso en cuestión.

En MSD indican que su departamento médico “establece los criterios objetivos y adecuados en función del contenido científico para determinar las audiencias más adecuadas”. No se realiza pago al profesional, sino a los proveedores a través de una agencia, que cuenta con formación específica y es auditada.

 

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