Protonterapia: un tratamiento singular en plena pandemia

Oncología-Radioterápica
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La CUN abre su unidad en Madrid
Máquina de protonterapia de la CUN
Unidad de Protonterapia de la Clínica Universidad de Navarra.

La terapia basada en protones aporta a la radioterapia con fotones o electrones precisión, mejor distribución de la dosis y, por tanto, una menor irradiación de los tejidos sanos.

En España, esta modalidad terapéutica está disponible en el Centro de Protonterapia de Madrid del grupo Quironsalud –que trató a su primer paciente en diciembre y a día de hoy han tratado a 24 enfermos de los que 13 recibieron el alta- y en la Unidad de Protonterapia de la Clínica Universidad de Navarra (CUN). Este centro hospitalario acaba de anunciar que ha empezado a evaluar y tratar pacientes en su sede de Madrid.

El director de la Unidad de Protonterapia de la CUN, Felipe Calvo, ha destacado a DM el “enorme esfuerzo” desplegado por el equipo humano multiprofesional (médicos, ingenieros, radiofísicos y técnicos, entre otros) y que ha sido necesario para cumplir con la planificación prevista antes de que sobreviniera esta pandemia.

Ese trabajo conjunto, y “una gran motivación” en condiciones adversas ha hecho posible iniciar el tratamiento en una paciente el pasado 17 de abril, la primera de una grupo de doce enfermos que estará recibiendo la protonterapia a lo largo de la próxima semana en la Clínica.

El proyecto de la CUN comenzó hace dos años. Incorpora un equipo sincrotrón de Hitachi, que cuenta con un giro de gantry de 360º y es el primero de sus características en Europa; está presente en 27 centros académicos, tales como la Clínica Mayo (en sus sedes de Rochester y Phoenix), el Saint Jude Children’s Research Hospital, el Centro del Cáncer MD Anderson, todos en Estados Unidos, y el Hospital Universitario Hokkaido, en Japón.

La primera paciente tratada ilustra de forma genérica el potencial de la técnica, asegura Calvo. Afectada por un tumor digestivo, había recibido ya cirugías y radioterapia convencional en la zona abdominal. De hecho, a lo largo de 17 años, había sido tratada con diferentes modalidades de radiación, incluida la radiocirugía, radioterapia intraoperatoria y radioterapia tridimensional. Durante este tiempo, la enfermedad se había reactivado y rescatado, permitiendo una adecuada calidad de vida, pero “la paciente presentaba dolor debido a una zona de activación única que comprimía un nervio sacro próximo a regiones previamente radiadas”.

La alternativa a la reirradiación con protonterapia hubiera sido una cirugía, demoledora, que incluía la resección del sacro. Finalmente, este equipo de especialistas consiguió una dosimetría muy favorable para no alterar los tejidos normales previamente irradiados y al mismo tiempo descomprimir el nervio.

En adultos, la terapia con protones se considera el abordaje recomendado por Sociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR) en tumores próximos o en la base del cráneo, condromas y condrosarcomas; tumores primarios o metastásicos en la médula espinal; tumores oculares; melanoma ocular; pacientes con síndromes genéticos con riesgo de elevada toxicidad y reirradiación en casos seleccionados.

Asimismo, en los niños es el tratamiento de elección para los tumores susceptibles de ser tratados con radioterapia externa por ser la modalidad que mejor preserva de irradiación innecesaria los tejidos sanos y reduce sus efectos adversos en órganos y sistemas en proceso de crecimiento.

Unidad de Protonterapia de la CUN
Equipo de la Unidad de Protonterapia de la CUN.

Elena Panizo, especialista en Oncohematología Pediátrica de la CUN, afirma que con esta modalidad radioterápica “permite una gran precisión; prácticamente no expones a radiación al tejido sano, lo que resulta de vital importancia en pacientes infantiles. En esta población –cuyo límite puede establecerse en los 18 meses en determinados casos- el tumor sólido más frecuente es el cerebral, lo que coincide con la principal indicación del nuevo tratamiento. De hecho, “los estudios que de momento se han publicado indican que la terapia con protones reduce secuelas neurocognitivas”.

La especialista está implicada en la planificación y tratamiento de la primera paciente pediátrica tratada en la Unidad de Protonterapia. La niña sufre un sarcoma cerebral, un tipo muy poco frecuente de tumor infantil, y ha podido acceder a esta terapia gracias a la colaboración de la Asociación de Niños contra el Cáncer, un programa de la CUN.

En general, la atención oncológica, también la radioterápica, se ha mantenido en los momentos más duros de la emergencia sanitaria debido a su carácter vital. En el caso concreto de la terapia con protones, Panizo reconoce que han tenido que extremar las cautelas, con pruebas semanales en familiares y paciente para descartar la infección por SARS-CoV-2, y el empleo de circuitos “limpios” en el centro.

El esfuerzo, no obstante, merece la pena. Para el profesor Calvo, todo un referente de la radioterapia oncológica y con cuatro décadas de experiencia en este campo, admite que a lo largo de su carrera ha tenido que cambiar “por completo” la forma de trabajar en cuatro ocasiones. “Esta es la quinta, pero el resultado es maravilloso. Es la radioterapia de los próximos 20 años”.

La modalidad de tratamiento radioterápico con protones ha podido mantenerse 'viva' en plena epidemia de covid-19. coronavirus Off Sonia Moreno Off