Revisión clínica

Micosis Invasiva

Autores: Dra. María Isabel Guango *, Dra. Giovanna Santander Luna **, Dr. Nelson Villamarín Salgado. ***
Filiación: Filiación: *Médico postgradista Universidad San Francisco de Quito. especialidad Medicina Crítica, Hospital Carlos Andrade Marín, ** Médico cirujano, Pontificia Universidad Católica del Ecuador. Diplomada en Medicina Basada en la Evidencia. Directora médica Laboratorios Recalcine, ***Médico tratante del Servicio de Terapia Intensiva del Hospital Carlos Andrade Marín, Especialista en Medicina Crítica, Universidad Técnica Particular de Loja, diplomado superior en docencia universitaria Pontificia Universidad Católica del Ecuador.

Resumen [+]

Introducción

Las infecciones invasivas y diseminadas ocasionadas por Candida se han convertido en una patología con alta morbilidad y mortalidad en las unidades de cuidado intensivo (UCI). La candidiasis invasiva está asociada con la sepsis grave, shock séptico y disfunción multiorgánica; presenta un cuadro clínico similar al provocado por bacterias.

Dentro de los factores más comunes para la invasión y diseminación de las infecciones micóticas tenemos el uso de antibióticos, catéteres venosos centrales, la nutrición parenteral total, quemaduras, inmunosupresión y la gravedad de la enfermedad (1,2).

La colonización es el aislamiento de un organismo. Se ha producido invasión cuando el organismo ha penetrado en un tejido viable en un número suficiente para provocar una respuesta inflamatoria. La diseminación ha ocurrido cuando la invasión llega a un sitio distante del sitio de invasión, desarrollándose un nuevo foco infeccioso (3).

Epidemiología

La incidencia de infecciones micóticas invasivas ha aumentado en los últimos 20 años. En los Estados Unidos constituye la cuarta infección más común del sistema sanguíneo, y existe una tendencia similar reportada alrededor del mundo.

Las infecciones micóticas invasivas pueden asociarse con una mortalidad mayor de 40% si son causadas por Candida albicans, y es mayor de 50% en caso de aspergilosis. Factores como la dificultad para realizar el diagnostico de las micosis profundas, la depresión de la función inmune y la alta tasa de falla terapéutica contribuyen a empeorar el pronóstico de las infecciones micóticas invasivas (4,5,6).

La candidemia es más frecuente en los pacientes de UCI, pero no se ha demostrado que haya incremento de la mortalidad, la cual está atribuida a la gravedad de la enfermedad (6).

La Candida albicans es la más frecuentemente aislada en los casos de candidemia (40-60%), pero actualmente existe un incremento de la prevalencia de especies no albicans como Candida krusei y Candida glabrata, en especial en pacientes neutropénicos con malignidad hematológica (3,4,5).

El aislamiento de las especies de Candida no albicans varía según la región, así en América Latina la Candida parapsilosis y Candida tropicalis están siendo más frecuentemente aisladas (55%). La Candida glabrata es la segunda especie de Candida más frecuente en Estados Unidos y Canadá, aunque no es común en América Latina (10,11).

Patogenia

Existen más de 200 especies de Candida, algunas son parte de nuestra flora microbiológica normal y sólo el 10% son responsables de infecciones en las personas. La Candida spp es parte de la flora normal endógena y la colonización de la superficie mucocutánea es rara.

Los tres principales factores involucrados en la patogénesis de la candidiasis invasiva son: 1) el incremento de la colonización fúngica, usualmente atribuible al uso de antibióticos, 2) la ruptura de las barreras naturales: piel, epitelio y mucosa; y 3) la pérdida del mecanismo inmunitario que favorece la diseminación y la proliferación en los órganos y tejidos (2).

La colonización es un requisito para la candidiasis, ésta se desarrolla debido a cambios en la ecología de la flora endógena que promueve el sobrecrecimiento de las especies de Candida spp en las mucosas y en las superficies cutáneas. La Candida spp también puede translocarse a través de la barrera intestinal o diseminarse por vía hematógena (4).

La colonización e infección depende de la habilidad de los hongos de adherirse a diversas superficies, la producción de pseudohifas, la actividad de enzimas, variabilidad genética y antigénica y factores de virulencia relacionados a cada especie de Candida. La capacidad de adherencia es esencial para la expresión de la patogenicidad, así la Candida spp puede adherirse a la superficie de distintas células como epitelio cutáneo, orofaríngeo, urinario, cervical, gastrointestinal y endotelio vascular, y a materiales inertes como plástico, nylon, PVC, polietileno, vidrio utilizados en catéteres venosos, prótesis, lentes de contacto favoreciendo la formación de un complejo denominado biopelícula que le permite adherirse firmemente y resistir a los antibióticos antimicóticos, haciendo de este foco el origen de la persistencia, la invasión y diseminación de la infección (7,8,9).

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