Residencia de mayores en tiempos del coronavirus

Opinión
gemasuarez
Atención integal
La cifra de los fallecidos contabilizados en residencias en España en estos meses de pandemia podría suponer más del 75% de la cifra total de fallecidos por Covid-19.
La cifra de los fallecidos contabilizados en residencias en España en estos meses de pandemia, podría suponer más del 75% de la cifra total de fallecidos por COVID-19.

No se me quita de la cabeza la tragedia de las residencias de mayores en estos tiempos de
pandemia. La cifra de los fallecidos contabilizados en residencias en España en estos meses de
pandemia podría suponer más del 75% de la cifra total de fallecidos por la Covid-19. Lo iremos
confirmando.

Esas posibles cifras nos tienen que hacer reflexionar. Reflexionar sobre la situación histórica de
las residencias de mayores
en nuestro país. Siempre hemos intuido que parte de las residencias
pudieran no cumplir con los estándares sanitarios necesarios para ser establecimientos en los
que nuestros mayores vivan en las condiciones adecuadas.

Recuerdo cuando mis padres tenían mi edad actual y nos decían a mi hermana y a mí que lo
último que querrían era ir a una residencia en sus últimos años de vida. Yo pensaba que era un
prejuicio, quizá, de una generación de posguerra, que temían a los establecimientos sanitarios de
su juventud y a la precaria o nula atención sociosanitaria de su época, en particular con respecto
a los mayores.

Debilidades

Esta pandemia nos ha mostrado todas las debilidades que estaban ahí y aparentemente no se
veían y ha traído en muchos casos, los fantasmas del pasado.

Lo que estamos viviendo actualmente ratifica mis pensamientos desde hace muchos años con
respecto al campo de la salud y es que no se le puede aplicar simplemente las reglas del libre
mercado
, porque el paciente no es un consumidor libre de utilizar o no un servicio, porque los
medicamentos no son meras mercancías y porque en este caso, las residencias de mayores no
son simplemente hoteles
para la tercera o cuarta edad.

Carmen Peña, farmacéutica.
Carmen Peña, farmacéutica.

Sabemos que los mayores que viven en residencias están en ellas porque en su mayoría no
pueden vivir en sus casas
o con sus familias debido a la fragilidad de su salud, ya que muchos de
ellos son enfermos crónicos y polimedicados, con más de dos o tres enfermedades, muchas de
ellas degenerativas e invalidantes.

Las residencias no pueden ser meros centros para mayores sin capacidad de asistencia preventiva
y curativa
, no pueden estar sólo con cuidadores, sin que tengan personal sanitario suficiente para
atender sus necesidades de salud. La Covid-19 lo ha demostrado.

Hemos oído en los medios al personal de las residencias expresando su impotencia diciendo que
ellos son en su mayoría “cuidadores” y no “curadores”.

Reformar las leyes sanitarias

Debemos revisar y reformar todas las leyes sanitarias concernientes a las residencias de mayores,
dotarles de mecanismos y controles similares a los del resto de establecimientos sanitarios en
cuanto a calidad y seguridad, con asistencia suficiente de profesionales sanitarios, mejora en el
control de la medicación para la población que reside en ellas y, por supuesto, dotarlas de
presupuestos
con los fondos públicos y privados necesarios, tanto para las residencias públicas
como para las concertadas o privadas.

No me gustaría pensar que si las residencias hubieran sido de niños y no de mayores, el Estado
no hubiera permitido que se llegara a los más de 17.000 fallecidos en las residencias de España.

coronavirus Off Carmen Peña, farmacéutica. opinión opinión Off