“Sabemos muy poco del efecto en salud de lo que hacemos”

Pocas veces se da el caso de que el presidente (en este caso, presidenta) de una sociedad científica, sobre todo si su trayectoria ha sido eminentemente clínica, llegue a ocupar la gerencia de un hospital. Pero, a veces, pasa. Y ese cargo primigenio, está claro, marcará de algún modo su estrategia gerencial.

Es el caso de Beatriz Massa, médica internista, desde hace algo más de dos años, presidenta de la Sociedad Española de Hospitalización a Domicilio (Sehad) y, desde hace poco más de uno, gerente del Departamento de Salud de Alicante-San Juan de Alicante.

PREGUNTA. ¿Qué supone enfrentarse a la gerencia de un departamento?
RESPUESTA. Es un salto importante, pero muy motivador. A muchos de los retos que supone la gerencia ya estaba acostumbrada como jefa de servicio, pero aquí se magnifican y se les suman otros.

P. ¿Cómo se ven las cosas desde el otro lado?
R. Se invierten un poco los roles, y llegas a comprender a las dos partes. La idea es buscar eficiencia y rigor, extrapolando las líneas estratégicas del hospital a todas las áreas: la clínica, a docencia, los recursos humanos, la innovación…

P. ¿Y cuáles son esas líneas?
R. Éste es un departamento con vocación tecnológica, referente en Oncología Radioterápica y Medicina Nuclear. Debemos seguir potenciando esa línea y renovar las infraestructuras.

P. Pero no todo será tecnología…
R. Evidentemente. Al mismo tiempo debemos aunar nuestros objetivos prioritarios con potenciar líneas más de retaguardia, como las alternativas a la hospitalización y la ambulatorización.

“Debemos conocer a nuestros pacientes, no esperar a que estén en la puerta de urgencias para hacerles un plan individualizado”

P. En esa línea va, claro, la hospitalización a domicilio, pero… ¿qué más?
R. Estamos impulsando unidades de cuidados intermedios y de corta estancia, además de incrementar los recursos humanos en atención primaria, Medicina Interna y enfermería de casos.

P. Eso suena al reto de moda: la cronicidad, del que se habla mucho pero que parece que no acaba de calar en los hospitales de agudos…
R. Yo me lo creo, tanto por mi formación como por la experiencia. Es prioritario realizar una auténtica gestión del proceso, y la mejor manera de hacerlo es con el apoyo de las tecnologías de la información y la figura de la enfermera de casos.

P. ¿Es un deseo o una realidad?
R. Me gustaría pensar que estamos pasando de la teoría a la práctica. Los crónicos son grandes consumidores e recursos, y es necesario, para ellos y para nosotros, que sean atendidos en el mejor lugar, el que más les va a beneficiar:el domicilio, la atención primaria, el hospital, etc.

P. ¿Y cómo se decide cuál es ese lugar?
R. Debemos conocer a nuestros pacientes, no esperar a que estén en la puerta de urgencias para hacerles un plan individualizado.

Para llegar a eso, es muy útil la estratificación de la población. Todos los habitantes de la Comunidad Valenciana tienen asignado un nivel de riesgo, y los de la punta de la pirámide, los más graves, están de sobra controlados. Ahora queremos centrarnos en el segundo nivel, evitando agudizaciones e ingresos.

Dentro de ese nivel hay muchos pacientes institucionalizados. Una de las peculiaridades del departamento es que, sin ser muy grande, tiene 25 residencias sociosanitarias, donde hay muchos crónicos graves. Debemos mejorar nuestra atención a ese nivel.

“Poco a poco debemos ir considerando los factores sociales, físicos y psicológicos, sobre todo en los casos más complejos”

P. Suena muy bien. ¿Dónde está la pega?
R. En que los sistemas de información que tenemos son muy rígidos. Recogemos mucha información sobre actividad, sobre cosas que interesan a las Administraciones, pero en realidad sabemos poco sobre nuestros pacientes y nuestros profesionales.

P. ¿Hablamos de resultados en salud?
R. Desde luego, tenemos que saber qué efecto tiene nuestra actividad en la vida de los pacientes. Pero no podemos hacerlo cada uno por su lado, hospital por hospital. Si de verdad queremos que funcione, debería establecerse una estrategia de ámbito nacional.

P. Tecnológicamente parece que sí es posible…
R. Sí, podemos tener la información necesaria, y no sólo del ámbito sanitario:poco a poco debemos ir incorporando los factores sociales, físicos y psicológicos, sobre todo en los casos más complejos, tanto desde el punto de vista clínico como del comunitario.

Si no tenemos en cuenta todos esos factores, el abordaje del proceso quedará cojo.

P. Ahí también intervienen las consejerías, entonces.
R. Claro, se trata de mejorar el trabajo conjunto de los departamentos de sanidad y servicios sociales. Detectamos que, en ocasiones, tenemos ingresos en agudos cuando el problema de base es social.

Está claro que es necesaria una inyección de recursos, pero, más aún, es preciso mejorar la forma de trabajar coordinadamente.

P. De ese trabajo conjunto lleva tiempo hablando en calidad de presidenta de la Sehad…
R. Es fundamental. Es un ámbito en que avanzamos despacio, pero avanzamos. Se han creado tres unidades de hospitalización a domicilio (HAD) nuevas en los últimos tres años, y hemos firmado alianzas y convenios con distintas sociedades científicas: Medicina Interna (SEMI), cuidados paliativos (Secpal), farmacia hospitalaria (SEFH), infecciosas y microbiología (Seimc)-para dar tratamiento antimicrobiano a domicilio-… Son profesionales con los que compartimos pacientes y sin cuya colaboración no habrá una verdadera HAD.

También estamos retomando relaciones con el Ministerio de Sanidad: ni en gestión ni en HAD se puede avanzar si no se escucha a los profesionales.

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