Seis autonomías tienen menos médicos de Familia que hace más de un lustro

Tres comunidades (Aragón, Galicia y La Rioja) tienen en la actualidad menos médicos de Familia en sus plantillas sanitarias que en 2010, cuando la mayoría de las autonomías iniciaron recortes de personal a causa de la crisis. En otras tres comunidades (Asturias y las dos Castillas) el número máximo de médicos de Familia en sus equipos de primaria (EAP) se alcanzó en 2011, y ese nivel no se ha vuelto a recuperar 6 años después.

El análisis que la Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de CCOO ha hecho de los presupuestos sanitarios autonómicos de 2018 evidencia que las plantillas médicas de primaria (aquejadas de déficit en todos los servicios de salud) han sido muy damnificadas por la crisis, que se ha cebado especialmente con las 6 autonomías que mantienen su volumen de médicos en cifras inferiores a las de hace más de un lustro. El análisis de CCOO se basa en datos oficiales del Ministerio de Sanidad, que sólo contabiliza las plazas de Familia en los EAP (excluyendo refuerzos y personal de Urgencias).

Aunque el dato positivo es que 10 comunidades alcanzan en 2017 el número máximo de médicos en toda la serie analizada, José Luis Llisterri, presidente de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen), matiza que los incrementos “no son significativos, máxime en autonomías donde hay una clara dispersión geográfica y la carga de trabajo de los médicos impide que la asistencia reúna los mínimos estándares de calidad. No es lo mismo un médico rural gallego que atiende a 600 pacientes distribuidos en 20 aldeas distantes entre sí, que un facultativo urbano, que puede tener tarjetas sanitarias de 1.200 ó 1.500 pacientes”. En concreto, Galicia pasa de 1.896 médicos de Familia en 2010 a 38 menos en 2017.

España tiene actualmente unos 7,5 médicos de Familia por 10.000 habitantes, tres puntos menos que la media europea

La dispersión geográfica en su región es también el argumento que esgrime Antonio Martínez Barseló, presidente de Semergen-Aragón: “En Zaragoza vive el 60 ó 70 por ciento de la población aragonesa y el resto se distribuye en 730 municipios dispersos. La retirada de la asistencia sanitaria a los inmigrantes con el decreto de 2012 y la jubilación forzosa de muchos médicos que trabajaban en ciudades grandes se tradujo en una redistribución de efectivos y en la amortización de plazas rurales con poca población asignada”.

El resultado de esa amortización -que explicaría el estancamiento de plantillas en Aragón- es, según el presidente de Semergen-Aragón, que “un mismo médico tiene asignados muchos núcleos distantes y atiende a poca gente, pero se pasa la mayor parte del tiempo en la carretera yendo de una localidad a otra”.

Media muy baja

Los 28.713 médicos de Familia computados en 2017 suponen una media de 6,16 médicos por cada 10.000 habitantes.Salvador Tranche, presidente de la Sociedad Española de Medicina de Familia (Semfyc), matiza que esa media se eleva hasta los 7,5 si se contabilizan también los médicos de los servicios de Urgencias (SUAP) y los refuerzos, “pero, aun así, estamos muy lejos de la media europea, que ronda los 10,4 médicos por 10.000 habitantes”.

Tranche coincide con sus colegas en que el criterio poblacional no basta para fijar esas medias: “Castilla y León es una de las comunidades con la media más alta (en torno a 9,5 médicos por 10.000 habitantes), pero también tiene mucha dispersión geográfica, y no parece sensato que mantenga su cifra total de médicos de Familia estancada desde 2011”. En el caso de La Rioja, Tranche afirma que el 4 por ciento de médicos que pierde en los 8 años analizados “no parece muy significativo, pero lo es, y mucho, para la carga de trabajo del resto en una comunidad con pocos efectivos”.

Las 9 plazas de médicos que La Rioja pierde entre 2010 y 2017 coinciden con las que el Servicio Riojano de Salud (Seris) amortizó en 2010 fruto de una reordenación similar a la de Aragón. “La decisión de prescindir de esas plazas no se pactó en mesa sectorial, sino que fue una medida unilateral de la Administración, y no se han vuelto a recuperar. El resultado es que la carga de trabajo es mayor en zonas básicas con mucha dispersión”, dice Luis Rubio, secretario general de CESM-La Rioja.

Más plazas MIR y mejor repartidas

Aunque la oferta de plazas MIR de Familia ha aumentado este año un 5,7 por ciento con respecto a la pasada convocatoria, Ana Arbáizar, presidenta de la Comisión Nacional de la especialidad, alerta de que la proporción de plazas de la especialidad con respecto al total sigue siendo muy baja: “En 1995 se convocaron 4.987 plazas MIR y el 40 por ciento de ellas eran de Familia; desde entonces y hasta la convocatoria actual, el número total ha aumentado en más de mil, pero la proporción de plazas de Familia es sólo un 27,8 por ciento del total”. A ello se suma, según Arbáizar, la “inequidad en su distribución por autonomías”. La presidenta de la comisión dice que el primer paso para corregir esa desigualdad es tener datos actualizados del registro profesional.

The post Seis autonomías tienen menos médicos de Familia que hace más de un lustro appeared first on Diariomedico.com.