UGT reclama una auditoría de las residencias de mayores

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El sindicato Unión General de Trabajadores (UGT) considera que, ante la dificultad de recopilar datos, es necesaria una auditoría que revele los "efectos dramáticos" del coronavirus en las residencias y las medidas que se han ido adoptando en las distintas Comunidades Autónomas para evitarlos. "Es necesario realizar un diagnóstico de lo sucedido, saber qué ha pasado y por qué, para tomar las medidas necesarias y eficaces que eviten que esto vuelva a suceder", explican.

Gracia Álvarez, secretaria de Salud, Sociosanitario y Dependencia de la Federación de Empleados y Empleadas de los Servicios Públicos (FeSP) de UGT y también enfermera, muestra su preocupación por el dato desconocido de fallecimientos en residencias y personal contagiado: "Sí sabemos que e trabajo está saliendo adelante, con plantillas reducidas. Sí sabemos que han faltado equipos de protección individual (EPI) y siguen faltando", comenta. Por ello reclama la realización de pruebas tanto para residentes como trabajadores.

Sin test ni protección

Hace casi un mes UGT denunciaba que no se estaban realizando los test rápidos ni a las personas mayores, ni al personal trabajador de las residencias de mayores. Se exigía que se considerara a las residencias como foco de actuación preferente contra el coronavirus y se reclamaban medidas de limpieza y desinfección de todos los centros residenciales y una inspección de los mismos ante posibles irregularidades en la atención de las personas mayores.

Desde el sindicato comentan que si bien se estableció desde el Ministerio un protocolo de intervención para frenar la expansión de la pandemia en los centros residenciales, UGT ha denunciado en demasiadas CCAA la deficiente aplicación del mismo.

A día de hoy, aunque se han puesto en marcha algunas medidas, como la desinfección de los centros por parte de bomberos o ejército, y se han establecido otros mecanismos de protección sanitaria esenciales, UGT cree que sigue siendo preciso implementar más medidas para garantizar la seguridad y salud de mayores y los cuidadores (el 90% son mujeres). "No todas ellas cuentan todavía con el material de protección preciso como los Equipos de Protección Individual, ni se realizan los test suficientes, que deben incluir a todos los residentes, los trabajadores y trabajadoras de residencias y sus familiares", señalan.

Denuncias anteriores a la Covid-19

La Federación de Empleados y Empleadas de los Servicios Públicos (FeSP) de UGT había denunciado, con anterioridad a la crisis del coronavirus, las carencias del sistema, como es la escasez de profesionales para atender a las personas mayores. En concreto las ratios de gerocultoras tan bajas en el sector. Así lo hizo durante dos ocasiones ante el Defensor del Pueblo (el 18 de mayo de 2017 y el 18 de octubre de 2018). Esta institución, en plena crisis del coronavirus, ya ha enviado también una carta a todas las comunidades autónomas con recomendaciones para mejorar la atención sanitaria en estos centros en respuesta "al número considerable de quejas" recibidas.

La primera denuncia se realizó, además, en el contexto de una campaña a nivel nacional, en la cual desde los territorios se enviaron cartas similares a cada una de las instituciones equivalentes en las distintas Comunidades Autónomas. También se ha informado de esta situación al Ministerio de Sanidad en una reunión mantenida el 11 de diciembre de 2019 con su titular entonces, María Luisa Carcedo, para intentar desbloquear el convenio colectivo de las trabajadoras del sector de la dependencia. En dicha reunión se entregó un documento que recoge la situación actual del sector de Atención a las Personas Mayores.

Este mismo año, el 9 de marzo, la secretaria confederal, Adela Carrió, junto con la secretaria de Salud, Sociosanitario y Dependencia de la Federación y también enfermera Gracia Álvarez, en la reunión mantenida con el actual Secretario de Estado de Derechos Sociales, volvieron a informar sobre la situación de las residencias, el bloqueo del convenio, así como de las ratios insuficientes y la pluralidad de regulaciones en las distintas CCAA.

El sindicato denuncia las condiciones extremas de los empleados de las residencias (el 90% son mujeres) y las carencias de personal y problemas laborales que sufrían ya antes de la pandemia y ahora se ven aumentadas. Off Redacción. Enfermería Profesión Profesión Off