Un control global del riesgo CV es prioritario en el paciente renal

El desarrollo terapéutico de los últimos años permite enlentecer la progresión o paliar las consecuencias de la insuficiencia renal. Para ello se hace más necesaria que nunca la implicación de los nefrólogos en el control del riesgo cardiovascular (CV) de estos pacientes. Más allá de corregir las cifras de la hipertensión arterial (HTA), el tratamiento de alteraciones como la diabetes, la dislipemia y la insuficiencia cardíaca debe formar parte del abordaje de la enfermedad renal. En definitiva, el nefrólogo debe ser activo en el control de todo el riesgo cardiovascular, y eso incluye la hiperglucemia y la hipercolesterolemia, y manejar los nuevos fármacos que han surgido contra ese riesgo en los últimos años.

Con este objetivo se ha desarrollado el simposio Novedades Terapéuticas en Nefrología, organizado por el Servicio de Nefrología que dirige José Antonio Sánchez en el Hospital Universitario de La Princesa, en Madrid, bajo la coordinación de los especialistas del citado servicio Vicente Álvarez y Borja Quiroga. En el encuentro, que cuenta con el aval de la Sociedad Española de Nefrología, han participado diferentes expertos a nivel nacional e internacional.

Entre las novedades terapéuticas de otras especialidades que inciden en el manejo del paciente renal se encuentran los fármacos antidiabéticos. Quiroga ha aludido a uno de los más recientes, la canaglifozina, que aminora la progresión de la enfermedad renal crónica en pacientes diabéticos con alto riesgo de desarrollar insuficiencia renal.

Estudio ‘Credence’

Hace unas semanas, se presentaron los resultados del estudio Credence durante el Congreso Mundial de Nefrología, que tuvo lugar en Melbourne, coincidiendo con su publicación en The New England Journal of Medicine. Se trata del primer estudio clínico íntegramente dedicado a la investigación de la protección renal de un iSGLT2 en pacientes que tienen diabetes tipo 2 y enfermedad renal crónica, lo que supone la primera actualización terapéutica en años para este tipo de pacientes.

El 40% de los cerca de 60 millones de personas con diabetes tipo 2 en Europa tienen una alta probabilidad de presentar enfermedad renal crónica

Quiroga ha destacado a DM que “este ensayo supone una auténtica revolución en el tratamiento de la diabetes mellitus, una enfermedad para la que los fármacos se han enfocado a mejorar los niveles de la hemoglobina glicosilada. Los nuevos antidiabéticos dan un paso más, pues con ellos también se buscan resultados en las enfermedades cardiovasculares y en la patología renal”.

El especialista ha recordado un dato: “De los casi 60 millones de personas con diabetes tipo 2 en Europa, el 40% tiene una probabilidad elevada de desarrollar enfermedad renal crónica. De hecho, la causa principal de requerir diálisis es la nefropatía diabética”.

La investigación sobre canagliflozina ha demostrado que mejora la mortalidad de los pacientes con diabetes, al margen del control de la glucemia, a la vez que retrasa la progresión de la insuficiencia renal. “Es un fármaco que se puede administrar a enfermos diabéticos aunque estén bien controlados, con el objetivo de que no fallezcan de enfermedades cardiovasculares, que es la causa de muerte habitual en esta población. Es probable que los resultados del ensayo se reflejen pronto en las guías terapéuticas”, ha apostado Quiroga.

Dislipemia

Por su parte, Álvarez ha insistido en el hecho de que “el nefrólogo no incide lo suficiente en el tratamiento de la dislipemia del paciente con insuficiencia renal. Un enfermo que está en diálisis tiene una mortalidad diez veces mayor que la de la población normal, y en ello influye el riesgo cardiovascular, que procede fundamentalmente de la hipertensión arterial y de las alteraciones lipídicas. Sin embargo, no estamos lo bastante concienciados sobre la importancia del manejo de esas alteraciones, lo dejamos en manos de otros especialistas”.

Álvarez ha aludido al beneficio del empleo de los inhibidores PCSK9 en pacientes con enfermedad renal crónica y proteinuria, y en concreto a la experiencia en la clínica diaria de estos nuevos fármacos que disminuyen el colesterol. ”Los estudios de vida real aportan una visión complementaria a los datos que se presentan en los grandes ensayos controlados”, ha reflejado.

La experiencia clínica y los estudios de vida real aportan ‘pistas’ al manejo de los nuevos fármacos en la dislipemia y en la insuficiencia cardíaca

En la reunión científica también se han expuesto datos de investigaciones en vida real con el manejo de algunos tratamientos. En concreto, Quiroga se ha referido al estudio de una serie de pacientes con enfermedad renal crónica e insuficiencia cardíaca tratados con sacubitrilo/valsartán, que han llevado a cabo estos nefrólogos en el Hospital de La Princesa y que se acaba de publicar en la revista científica Nefrología.

“En este trabajo se evidencia cierta protección de la función renal, así como un claro beneficio clínico de estos pacientes”, ha resumido sobre la administración del fármaco, que ha supuesto un revulsivo en el tratamiento de la insuficiencia cardíaca. Quiroga ha observado que, en general, los nefrólogos “no están familiarizados con este medicamento, a pesar de que cuenta con un mecanismo renal evidente: produce natriuresis o un aumento de la diuresis, y también, en la clínica, se ha constatado que ejerce un efecto protector renal”.

Enfermedades minoritarias

Otras líneas de tratamiento también están logrando avances en las enfermedades hereditarias con repercusión renal, y así se ha puesto de manifiesto en el simposio. Es el caso de tolvaptán en el tratamiento de la poliquistosis renal y del tratamiento enzimático sustitutivo para la enfermedad de Fabry. También se ha revisado la adecuación del tratamiento con eculizumab en las patologías renales mediadas por complemento y la efectividad de los fármacos frente a CD20 en la patología glomerular.

Mención aparte ha merecido durante el simposio la irrupción de la inmunoterapia en la enfermedad oncológica renal. El bloqueo de los puntos de control inmunitario (checkpoint) ha conseguido ampliar las oportunidades terapéuticas de los pacientes con cáncer renal.

La mitad de la insuficiencia renal permanece oculta

Un 8% de la población general tiene insuficiencia renal, según se desprende de estudios epidemiológicos, pero, como ha destacado el nefrólogo del Hospital de La Princesa Borja Quiroga,”sabemos que esa cifra no se corresponde con la realidad. Hay una enfermedad oculta que puede elevar el porcentaje al 15%. Es preocupante que la mitad de las personas con insuficiencia renal esté sin diagnosticar, cuando la detección es muy simple: solo requiere un análisis”. Quiroga considera que hay que concienciar a la población y a la atención primaria. “La detección precoz es el auténtico reto de futuro, lo que permitiría dar un vuelco a la situación de la enfermedad renal. Solo eso nos permite instaurar el tratamiento precozmente y revertir la progresión de la nefropatía”.

 

The post Un control global del riesgo CV es prioritario en el paciente renal appeared first on Diariomedico.com.