Un nuevo anticuerpo mejora la seguridad en la inmunoterapia para cáncer de mama

Diferentes versiones de la inmunoterapia se empieza a consolidar, solas o en combinación con otros tratamientos, en el abordaje del cáncer. Uno de los principales obstáculos para garantizar el éxito de estas estrategias es que pueda conducir al sistema inmunitario para que lance su ataque solo a las células tumorales, excluyendo a los tejidos sanos.

En un estudio que se publica hoy en Science Translational Medicine, un grupo de científicos del Instituto de Oncología Valle de Hebrón (VHIO), en Barcelona, ha diseñado un anticuerpo que se dirige de forma segura a un fragmento de enzima específico de determinado cáncer de mama. De esta forma se minimiza la toxicidad.

Un 25 por ciento de los tumores de mama contienen la proteína HER2, que promueve el crecimiento de las células cancerosas y generalmente conduce a resultados clínicos más pobres. Los científicos están desarrollando nuevos métodos que pueden apuntar a estos tumores HER2 positivos (HER2+), como los anticuerpos biespecíficos de células T (TCB).

Anticuerpo biespecífico de células T dirigido a p95HER2.
Anticuerpo biespecífico de células T dirigido a p95HER2.

Estas moléculas contienen regiones que les permiten unirse tanto a los linfocitos T como a una proteína asociada a un tumor específico, lo que permite a las células T activar y matar rápidamente las células tumorales.

Sin embargo, al dirigirse a tumores HER2+, los anticuerpos biespecíficos pueden inducir una toxicidad grave y potencial mortalidad, porque los anticuerpos también atacan a las células sanas que contienen la proteína HER2.

Para superar este problema, el grupo de Joaquín Arribas, director del VHIO, se ha centrado en un fragmento de HER2 llamado p95HER2, que se expresa en alrededor del 40 por ciento de los tumores HER2 positivos. Los investigadores comprobaron que  p95HER2 no estaba presente en muestras de 36 tejidos humanos sanos, lo que indica que el fragmento solo se expresa en células tumorales. Con estos datos, diseñaron un anticuerpo biespecífico de células T que se une a p95HER2 y al receptor CD3 presente en la superficie de los linfocitos. El anticuerpo alteraba el crecimiento tumoral en varios modelos de cáncer de mama HER2+ sin afectar a las células que contenían la versión completa de la proteína HER2.

El profesor Icrea Joaquín Arribas expone que “el sistema inmunológico tiene la capacidad natural de luchar contra las enfermedades diseminadas. Para hacerlo de manera más efectiva, debe estar mejor equipado para reconocer y actuar contra las células malignas. Si bien los anticuerpos biespecíficos están diseñados para hacer precisamente eso, a menudo señalizan células T a las sanas”. Gracias a la particular especificidad de la ubicación exclusiva de p95HER2 en las células tumorales, “hemos logrado un reparto a domicilio de la inmunoterapia”, continúa.

Aproximadamente el 10 por ciento de las pacientes con cáncer de mama HER2+, que se estima expresan p95HER2, podrían empezar a beneficiarse de esta nueva estrategia. No obstante, la investigadora del VHIO y primera firmante de este trabajo, Irene Rius Ruiz, afirma que “si bien nuestro enfoque solo puede emplearse en un subgrupo relativamente pequeño de pacientes con el tumor HER2+, para estas enfermas, los beneficios podrían ser significativos. Al hacer coincidir con más precisión la nueva terapia con una población de pacientes particular, nos estamos acercando a cumplir la verdadera promesa de la medicina de precisión en oncología”.

The post Un nuevo anticuerpo mejora la seguridad en la inmunoterapia para cáncer de mama appeared first on Diariomedico.com.