Veinticinco años pensando la Sanidad

Cuarenta años de la Constitución Española, veinticinco de la Ley General de Sanidad y los mismos del Congreso Nacional de Derecho Sanitario. Había mucho que celebrar en el último encuentro organizado por la Asociación Española de Derecho Sanitario, que como todos los años ha ocupado la sede del Colegio de Médicos de Madrid, del 18 al 20 de octubre.

Ricardo de Lorenzo y Montero, presidente de la asociación y el alma mater de este encuentro, estuvo bien acompañado en el acto inaugural. Juan José González Rivas, presidente del Tribunal Constitucional, ofreció el discurso de arranque del acto haciendo un repaso a la legislación y la jurisprudencia que a lo largo de estos años han desarrollado y amparado el ejercicio del derecho a la salud. González Rivas pronunció una conferencia técnica ante un auditorio de expertos en Derecho Sanitario capaces de seguirle en la maraña de regulaciones que forman el cuerpo de esta disciplina y que son las herramientas de trabajo de los asistentes.

“Ha empezado siendo un reencuentro de viejos roqueros de la sanidad contándonos nuestras pluripatologías”, bromeó Sánchez de León

En la mesa inaugural estuvo representada la profesión sanitaria por Serafín Romero, presidente de la OMC. Los juristas pudieron escuchar a Victoria Ortega Benito, presidenta del Consejo General de la Abogacía Española, y también a Esmeralda Rasillo López, directora general de Relaciones con la Administración de Justicia, del Ministerio de Justicia.
Enrique Ruiz Escudero, consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, y Tomás Chivato Pérez, decano de la Facultad de Medicina del CEU San Pablo, completaron la mesa. Había un espacio reservado para el Ministerio de Sanidad que quedó vacío.

Las intervenciones estuvieron llenas de agradecimientos para el abogado De Lorenzo, que se mostró muy emocionado en su turno de palabra, arrancando los aplausos del Gran Auditorio del Colegio de Médicos de Madrid, una sala de inspiración grecorromana, que a media luz y con toques de violín llenó de solemnidad el acto.

Ley de ordenación

Dentro de todo este ambiente de dimensiones casi celestiales se bajó al suelo del mundo de la Sanidad y del Derecho. Ortega Benito, la presidenta de los abogados, fue clara y contundente al pedir una reforma de la Ley 44/2003, de Ordenación de las Profesiones Sanitarias (LOPS). Confesó no entender ni tampoco encontrar justificación posible para que este trabajo no se hubiera llevado a cabo ya. “Es necesario adecuar la ley a la evolución de las profesiones y a la formación de estos profesionales”. Reiteró: “No me parece justa la pereza del legislador, porque estamos hablando del régimen jurídico de miles de profesionales sanitarios, de la norma que establece la relación entre ellos y de ellos con la Administración”. Apuntó también la oportunidad que en este sentido ofrece la transposición de la directiva de proporcionalidad.

La mesa de AMA en el Congreso, con cuatro ex ministros de Sanidad: Ana Pastor, Julián García Vargas, Raquel Murillo, moderadora del debate, José Manuel Romay Beccaría y Enrique Sánchez de León.

La mesa de AMA en el Congreso, con cuatro ex ministros de Sanidad: Ana Pastor, Julián García Vargas, Raquel Murillo, moderadora del debate, José Manuel Romay Beccaría y Enrique Sánchez de León.

La LOPS y su necesidad de reforma volvió a comentarse en la primera mesa de debate de la jornada dedicada a los 25 años de la Ley General de Sanidad, organizada por la Agrupación Mutual Aseguradora (AMA).

El taller de trabajo, como fue presentado en el programa del Congreso, se celebró en el pequeño anfiteatro del Colegio de Madrid, una sala con una capacidad manifiestamente insuficiente para acoger al público interesado, que tuvo que acomodarse en las escaleras o permanecer de pie en la zona alta de la sala. Los ponentes de la mesa soportaron con estoicismo la incomodidad del sitio y el calor. Intervinieron cuatro ex ministros de Sanidad: Ana Pastor Julián, presidenta del Congreso; José Manuel Romay Beccaria, Julián García Vargas, y Enrique Sánchez de León Pérez.

Una charla de amigos

“Ha empezado siendo un reencuentro de viejos roqueros de la sanidad contándonos nuestras pluripatologías”, según calificó Sánchez de León, de manera cariñosa, al encuentro con sus colegas. Fue antes de que llegara la presidenta del Congreso, que retrasó su intervención por coincidir con el pleno de la Cámara Baja. A ritmo de guitarra eléctrica y prescindiendo de ser presentada por la directora y moderadora del taller, Raquel Murillo Solis, directora general adjunta de AMA, Pastor empezó recordando a Ernest Lluch, gestor de la Ley General de Sanidad. Se refirió al sistema sanitario español como “uno de los mejores del mundo”, aclarando que el mérito de que esto sea así lo tienen los profesionales, que, según advirtió, “en cualquier momento pueden decir: hasta aquí hemos llegado”.

Hay mucho por hacer y mejorar en el marco legislativo y Pastor apuntó varias leyes que tendrían que revisarse. Sobre la LOPS, la presidenta del Congreso se decantó no tanto por una reforma, sino por un desarrollo normativo, pues “está prácticamente intacta”.

Ana Pastor señaló que las leyes de Ordenación de Profesiones Sanitarias, la de Cohesión, y la de Autonomía del Paciente necesitan reformarse

Reclamó valentía para hacer esa reforma, y amplitud de miras para no terminar batallando por los límites entre especialidades. “Miremos hacia arriba y no hacia abajo, porque la Medicina está superespecializándose. El conocimiento científico crece”. Señaló la necesidad de tener una gestión de recursos humanos en el sistema sanitario “cohesionada, porque nos vamos a convertir en compartimentos estancos que son malos, porque no se enriquecen”.

La Ley 16/2003, de Cohesión y Calidad del Sistema Nacional de Salud, también necesita revisarse. “Habría que actualizar esa norma porque no se cumple, no hay una cartera de servicios única”. De la Ley de Cohesión, Pastor sabe mucho porque fue aprobada con su impulso y de ella reconoce sentirse “muy orgullosa”.

Financiación sanitaria

De ahí fue fácil llegar a otra cuestión polémica como es la financiación autonómica en el ámbito sanitario. “No es posible que cada vez que se quiera incorporar una innovación en el sistema sanitario las autonomías pregunten por el dinero. Si tienen la autonomía, tendrán que responder ellas de esa financiación”. En todo caso, reconoció que “es una cuestión pendiente que pasa por medir bien los resultados en salud”.

La última norma importante que merece la puesta al día, según la ex ministra, es la Ley 44/2002, de Autonomía del Paciente. “Cuando se aprobó la norma fue novedosa, pero en la actualidad estamos en otra etapa de la relación médico-paciente, donde el paciente es una persona mejor informada”.

Ana Pastor está en activo dentro de la política y su interés y discurso fue mirando al futuro, más que al pasado, sin esquivar ninguno de esos charcos que tiene la política sanitaria y en los que ni legisladores ni políticos se suelen meter en público de manera voluntaria. No es una máxima que siga Pastor, que para terminar señaló: “Se está hablando de la ley de eutanasia y este es un capítulo en el que los profesionales sanitarios tenéis un papel muy importante, para que lo que salga del Parlamento sea algo en favor de la salud de todos los españoles”.

El baremo de daños sanitarios anuncia su vuelta

“Supongo que dentro de 40 años seguiremos hablando en este Congreso de un baremo de daños sanitarios”. Con este comentario, casi irónico, hizo referencia Ana Pastor, presidenta del Congreso, al eterno proyecto de regular mediante una ley propia las indemnizaciones por los daños derivados de intervenciones sanitarias.

Antes, en el acto inaugural del encuentro, la representante del Ministerio de Justicia, Esmeralda Rasillo López, se comprometió de manera pública a sacar el famoso baremo “que reclaman muchos sectores”. El anuncio de Rasillo pilló por sorpresa a parte del público asistente, entre los que estaban varios miembros del llamado comité de expertos del baremo, el grupo que fue creado por el ministerio de Dolors Montserrat para hacer una propuesta sobre esta regulación. Este comité, del que formaba parte Ricardo de Lorenzo, permaneció casi un año trabajando, en reuniones semanales por equipos y encuentros mensuales. Alcanzaron un texto de consenso que dejaron en el Ministerio, prácticamente terminado cuando la moción de censura de Pedro Sánchez apresuró el cambio de Gobierno.

Un trabajo avanzado

Desde ese momento, el citado documento duerme el sueño de los justos, sin que desde el Ministerio de Sanidad se haya hecho ningún movimiento conocido para desenterrarlo. Ahora, con el anuncio de la representante de Justicia, parece que el proyecto se reactiva cambiando de ministerio: pasaría de Sanidad a Justicia, en donde de todos modos hubiera tenido que verse.

Raquel Murillo, directora general adjunta de la Mutua Aseguradora AMA, aprovechó la mesa de los cuatro ex ministros para preguntar sobre la posibilidad de que este proyecto saliera adelanta en esta legislatura. Julia Vargas García apuntó la debilidad del Gobierno actual para sacar adelante un baremo que necesita recogerse en una ley. Pero Ana Pastor aclaró: “Hay una parte del baremo que se puede aprobar por real decreto, no es contenido de ley y en eso sí creo que se puede avanzar”.

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